Ayer el Barça recibió con sorpresa las explosivas declaraciones de Ibrahimovic, en las que se destacaban perlas de todo tipo. "No tienes huevos". "Te cagas con Mourinho". "Yo de él hubiera tenido miedo", y otras tantas lindezas fueron algunas de las expresiones más leidas ayer. El hecho que, leyendo detalladamente las noticias al respecto, desencadenó la caida en desgracia del sueco, fue la reubicación de Messi como falso delantero centro. A partir de ahí, la situación se tornó insostenible y el final estaba sellado. Su salida del Barça, en una de las operaciones económicas más nefastas que se recuerdan.
Fue una salida, la de Ibra, desagradable, diría que hasta fea, con rencor y resentimiento hacía un técnico que con su fichaje creía haber encontrado la pieza que le faltaba a una delantera blaugrana, que debía cubrir la marcha del anterior ocupante del dorsal nueve, Eto’o. Pero lo que empezó con continuas loas, y un período de adaptación rápido, poco a poco se fue convirtiendo en una relación fría y distante, que además, se reflejaba en el rendimiento del sueco sobre el campo.
Eto,o, Ibrahimovic, y este verano Bojan, han llevado a sus espaldas el número 9 en las tres temporadas de Pep en el banquillo, y los tres han dejado el vestuario azulgrana a la temporada siguiente. Es este número una cifra con una gran simbología en el equipo catalán. Así como el diez destaca al líder del equipo, a la estrella, al megacrack, el nueve define al goleador, al aspirante a “pichichi”, a la referencia en ataque. Desde que Cruyff luciera ese número, vemos en el portador de esa camiseta, a una figura heredera de ese gran jugador al que tanto debemos.
¿No han cumplido los nueve azulgranas con lo que de ellos se espera? No se puede decir, exceptuando a Bojan, que ese haya sido el problema, ya que los registros goleadores de estos jugadores, sobre todo los del camerunés, no se pueden catalogar como malos. Eto’o dejo el equipo habiendo superado la treintena de goles en la temporada, e Ibra superó la veintena en su primera temporada en la Liga BBVA. ¿Qué sucede entonces?, ¿Qué busca Guardiola?
En mi opinión, el problema con estos jugadores, carácter aparte, estriba en su posicionamiento en el campo. Desde que el técnico azulgrana descubrió que Messi, aportaba mucho más juego en la zona central del ataque, que escorado en banda derecha, los nueves azulgrana se han debido adaptar a otro tipo de juego para el que no estaban preparados, ni por condiciones técnicas, en todos los casos, ni por cualidades físicas, como puede ser el caso de Ibra. La posición de extremo a la que se han visto desplazados, requiere de jugadores de fácil regate, buen toque de balón al primer toque, facilidad de desmarque y capacidad de centro. Y es por ahí, por donde esos tres jugadores, fueron perdiendo valor. Unos, como Bojan, no encuentran su sitio en el esquema aunque lo intentan. Otros, como Ibra, desistieron de hacer el esfuerzo, y paso a paso la apatía se convirtió en la característica más importante de su juego. Y por último está Eto,o, para mi el jugador que mejor ha cumplido ese papel hasta la fecha. Él si se supo adaptaser a ese nuevo rol, él si supo leer de forma correcta lo que se le pedía. Pero, factores externos al juego propiciaron su marcha, y desde entonces estamos buscando un substituto.
Este año se ha incorporado un nuevo jugador, Aléxis Sánchez. Y éste ha heredado este número fatídico de esta época dorada blaugrana. Le habrán explicado ya cual ha sido el destino de los anteriores portadores? Romperá este año con la tradición?
Yo desde aquí me atrevo a decir que sí. Y es que, precisamente este jugador, al que le ha tocado el dorsal maldito, no es un nueve en el campo, sino un siete. Es decir, se caracteriza precisamente por ser un jugador de banda, y por lo tanto cumple perfectamente con los requerimientos que se le piden a los diferentes nueves que Messi ha desplazado. Para mi, el gran damnificado con este fichaje, será el asturiano Villa, que ya la temporada pasada sufrió en esa posición de banda, y en la que exceptuando su tramo intermedio se le vio sufrir más que disfutar. La aportación de Villa no es que fuera mala, ya que al igual que sus antecesores superó la veintena de goles, pero pasó por dos periodos de sequia importantes, que sólo la no presencia de recambios con garantías en el banquillo, le permitieron disputar la mayoría de los partidos como titular. Este año, si bien al principio contará con la confianza del técnico, Guardiola siempre premia con la titularidad a los principales protagonistas de la temporada anterior, a medida que transcurran los partidos puede ver perdido ese rol de titular si repite por ejemplo sus primeros diez partidos del año pasado. Y ahí Aléxis puede tener su oportunidad que si aprovecha configurará las siglas de una nueva delantera: APM.
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