La maldición del nueve

Desde que Guardiola está en el banquillo cada uno de los portadores de este mítico número han abandonado el equipo. Será capaz Aléxis de romper con esta maldición?

Cesc Fábregas. Punto Final?

Después de tres años con noticias repetitivas sobre su contratación, parece que al final este año se dan las condiciones para su vuelta

La profecía de Van Gaal

Hace un tiempo, Van Gaal, hizo una profecía, queréis saber cual es?

Mourinho, una táctica diferente

Mourinho se caracteriza por explotar al máximo el entorno que rodea la disputa de un partdo.

Cruyff, dos inicios. Una historia.

La llegada de Cruyff al Barcelona supuso una revolución, tanto en su etapa como jugador, como en la de entrenador.

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miércoles, 3 de octubre de 2012

Luces y sombras


Sigue su periplo intratable el equipo azulgrana bajo las órdenes de Tito Vilanova. No se conoce rival que haya podido doblegar a los catalanes, y cada partido de éstos se cuenta como victoria. Una racha imparable de resultados, hacen que el próximo clásico se vea desde la tranquilidad del que se sabe arriba y con poco que perder, ya que una nueva victoria, además de batir todos los registros históricos de la entidad en cuanto a puntuación en un arranque liguero, supondría un lastre de once puntos muy difícil de superar para los blancos. Es una de esas típicas situaciones propicias para “hacer sangre” en el rival y dejarlo realmente tocado. Y ya sabéis los que leéis estos artículos cual es mi visión del comportamiento del Barça en estas situaciones. Ojala me equivoque.

Estamos viviendo una situación casi idílica, con remontadas en los últimos segundos de partido que hacen que hasta las victorias sepan mejor. Los éxitos con sufrimiento parece que lo son más. El vestuario, parece, por sus palabras y gestos, realmente enchufado para revalidar todo aquello que perdió el año pasado, y en cada partido se nos ofrecen detalles y secuencias que certifican a estos jugadores como los mejores. Messi parece cabalgar hacia su cuarto Balón de Oro consecutivo, en otro hito hasta ahora no repetido en la historia del fútbol. Cesc recupera su olfato goleador y su presencia en el área, y nos cuentan que su binomio con el argentino casi es una conexión sideral. Aléxis, autocrítico esta semana, y con un gran número de detractores ya entre la afición, pareció en Lisboa recuperar aquello por lo cual se le fichó, y ofrecernos su mejor versión de la temporada.

Así, que puede parecer hasta sacrílego escribir estas líneas argumentando los motivos por lo cuales esta serie de resultados intachable me tienen algo preocupado. Y es que, el Barça ofrece su mejor versión sólo en fases del partido. Fases en las que domina el juego, en las que duerme a sus rivales, y en las que la subida de revoluciones hace que el rival quede ninguneado. Sólo hay que ver cómo el Benfica se tomó el rondo final azulgrana. La impotencia fue tal que el único recurso que les quedó fue ir a la caza directa de los jugadores blaugranas. Pero fuera de esas fases que enamoran, el juego del equipo deja bastantes dudas.

Por un lado en la portería se ve un Valdés inseguro. Desde aquel error de la Supercopa parece que su moral ha quedado tocada, y muestra nervios en la portería. Es cierto que ha sacado balones importantes, pero no lo es menos que también comete fallos a los que no nos tiene acostumbrados. Además, huye del juego con los pies, y son pocas las ocasiones en las que juega ya con sus defensas. Fue sintomática ayer, una acción de Cesc, pidiéndole tranquilidad en un balón franco al área, instándole a un pase en corto, en lugar de a los múltiples balones aéreos que nos regaló.

Tampoco la defensa se presenta contundente, sobre todo en el juego en estático. Si se supera la presión inicial, y el equipo contrario llega a las inmediaciones del área, la defensa posicionada azulgrana presenta huecos y lagunas que son fácilmente desbordadas por los rivales. Cada aproximación contraria ocasiona una ocasión o disparo. Están acostumbrados los zagueros blaugrana al juego de anticipación y presión, y se muestran confusos en otro tipo de situaciones defensivas.

Situaciones defensivas que llegan por una presión menos asfixiante de los centrocampistas en esas fases de juego. Con Cesc y Messi en el campo, alternándose entre las posiciones de punta y centrocampista, parece que la presión queda reducida a Xavi y Busquets, y superada la línea de delanteros azulgrana, la diferencia numérica entre los rivales y los dos centrocampistas azulgrana, hace que la recuperación sea casi imposible, con lo que el repliegue se hace necesario. Y ahí, repito, el Barça parece que no sabe aplicar los automatismos y concentración que requiere ese tipo de juego.

Con la reentre de Iniesta puede que este problema quede solucionado, y que cada uno adopte su papel. Messi haga de él, y participe en zonas más cercanas al área. Ahora es el argentino, el que se encarga de llevar hasta allí el balón y ofrecer asistencias de lujo. Y perder también algún que otro balón comprometido.Ya se encargará el manchego de hacer llegar allí los balones. Y Messi, a lo suyo… a rematar la faena.

El clásico es la próxima parada. Un clásico sin Puyol, que nuevamente se ha lesionado, y esta vez con más gravedad que las anteriores. No está teniendo suerte el central esta temporada, aunque cómo un día le dijo Guardiola a Aléxis, alguien le debería hacer ver a Puyi, que con falta de centrales, con un clásico en puertas, y con el marcador ya cerrado, la cabeza debería estar más fría, y guardar esos ataques de furia y rabia para encuentros donde sean más necesarios. Esperemos que como nos tiene acostumbrados recorte sus tiempos de recuperación y pronto esté presente en el once titular.


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lunes, 17 de septiembre de 2012

Un Barça "sin".


En una época de recortes, en la que la ciudadanía nos estamos acostumbrando a vivir “sin” todo aquello que hasta hace poco parecía de uso común. En un tiempo en la que nos hemos acostumbrado a beber “sin” alcohol, a comer “sin” calorías, a viajar “sin” pasaporte, y en la que a más de uno le gustaría dejarnos “sin” capacidad de raciocinio,  el Barça, el nuevo Barça de Tito Vilnova, presentó en un último partido de Liga ante el Getafe, su versión ligth, y ante la sorpresa de todos, alineó un once con casi pleno de canteranos y con la ausencia de sus máximas estrellas. Fue el Barça “sin”.

Un Barça “sin” Dani Alves, al que sustituyó Montoya, que parece que poco a poco va ganándose el estatus de jugador del primer equipo. Un Alves que ha iniciado la temporada algo renqueante, y con pocos minutos de juego en sus piernas. Pequeños percances y molestias le han impedido jugar todo lo que está acostumbrado. Pequeños percances y molestias, que sin embargo no han impedido que con Brasil, juegue de forma completa los bolos de preparación de “su” Mundial. El jet lag de tanta ida y vuelta, y el aviso de Tito, pueden hacerle ver al brasileño, que este año, será mejor centrase en su puesto de titular, y no olvidar que ahora, parece tener un suplente de garantías.

Un Barça “sin” Jordi Alba, que enfermo, y también obligado a jugar un compromiso internacional sin estar en plenas condiciones, ve, cómo Adriano le va arañando minutos, en lo que parecía el puesto de titular más fijo de este equipo. Después de su impresionante Eurocopa, en la que destacó y nominó como el mejor lateral izquierdo del continente, está viendo, en su inicial periplo azulgrana, cómo otro brasileño, también ansioso por disputar “su” Mundial, defiende, ataca, y marca. Está pagando Alba el esfuerzo físico de este verano, y a día de hoy parece que el ex-sevillista le lleva ventaja en las prioridades del entrenador.

Un Barça “sin” Iniesta, también renqueante de su periplo internacional. Una baja, que propició la entrada de Thiago cuatro meses después de su lesión, y que acompañó a Xavi y Busquets en el centro del campo.

Y sorprendentemente un Barça “SIN” Messi. Y es que en un partido en el que también se iba a jugar “sin” Aléxis, y “sin” Villa, si algo parecía claro era que el argentino ocuparía el eje de la delantera. Y para sorpresa de todos, el tridente atacante contó con unas siglas poco habituales y de difícil combinación. Y es que Tello, Cesc y Pedro no tienen unas iniciales que propicien la mediática definición que las conjugue.

Y ante la sorpresa general, ese Barça tan poco azucarado y edulcorado ofreció el partido más completo desde que se inició la temporada. Y ante un equipo madrileño que optó por repetir el planteamiento de la temporada pasada, supo leer de forma espléndida el partido, y cerrarlo con un marcador que no dejó lugar a dudas. Eso sí, lo fue haciendo a medida que se incorporaron al campo ingredientes que dieron algo más de sabor al juego del equipo. Y ya “CON” Messi primero, que logró dos goles en menos tiempo de lo que aquí tardaría en narrarlos, y “con” Villa, a modo de ingrediente que da el toque final, cerró un marcador muy favorable, y certificó una victoria que, refugiándonos en la estadística, casi certifica el alirón azulgrana. Y es que desde que el Getafe inició su andadura en la Primera División, año que los azulgrana consiguen salir victoriosos del  Coliseo Alfonso Pérez, año que la visita a Canaletas, y la rua ciudadana está garantizada.

Está siendo un inicio de temporada muy efectivo el de los azulgrana. Cos su última victoria, han logrado superar cualquiera de los arranques del añorado Guardiola. Nunca consiguió éste un inicio tan arrollador, dejando así una pequeña posibilidad a su sucesor de superarle en algunos de los estratosféricos resultados estadísticos que consiguió..

Este, y la diferencia de ocho puntos respecto al Real Madrid, son los datos más significativos de un campeonato que apenas se ha puesto en marcha, y que visto lo visto, puede quedar reducido a la nada a poco de iniciarse. Es pronto, muy pronto, y las campanas no han de sonar de forma oficial, pero nadie puede negar a día de hoy, que a poco que los blancos no reaccionen, los azulgrana también se quedarán “sin” rival.


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viernes, 7 de septiembre de 2012

Thiago / Cesc. Segunda parte


Esta semana, sin fútbol de clubs, el ruido mediático en torno a éstos aumenta, ya que ante la falta de competición las noticias escasean y los nombres se hacer recurrentes en el papel y en la red. Así, hemos leído y escuchado múltiples versiones y opiniones sobre Ronaldo y su amarga tristeza. Y a la vez, aquí, también andamos detrás de Cesc Fábregas, al cual, no se le ve desbordante de alegría que digamos.

Los que sois asiduos seguidores de este espacio, sabréis de mi predilección por este jugador. La temporada pasada, cuando se planteaba su fichaje, y se hacía desde la diatriba de escoger entre él y Thiago como apuestas alternativas al lujoso centro del campo azulgrana, mi posición fue a favor del de Arenys. Al final, después del enésimo culebrón del verano, éste aterrizó aquí, y su llegada, no propició la marcha del hispano-brasileño como así se parecía intuir.

Y así, al mejor centro del campo del mundo, formado por Busquets, Xavi e Iniesta, se incorporaron dos piezas que garantizaban relevos con garantías en las posibles rotaciones del equipo.

Pero no todo ocurrió según lo planificado, y las aportaciones de uno y otro quedaron por debajo del listón de las expectativas. Pero en la comparación, Cesc, fichaje de renombre y fichado a precio de superestrella sale perdiendo. Thiago es un canterano, de nulo coste y amplia proyección al que no se le puede pedir que irrumpa en el equipo de forma fulgurante. En cambio, el ex del Arsenal llegaba con la vitola de superclase, capitán de los gunners, portento físico, madurez competitiva y conocedor de la escuela y forma de juego blaugrana. Y lo que pareció un inicio fulgurante, en forma de conexión casi divina con Messi, se fue diluyendo hasta quedar en la nada con los últimos estertores de la pasada temporada. Y en esas estamos todavía.

Ambos, Thiago y Cesc, aunque cada uno desde diferentes perspectivas se enfrentan a la misma situación. Descabalgar del puesto de titular indiscutible a la mejor combinación de centrocampistas que yo haya visto nunca en un terreno de juego. Y sí, es cierto, que una temporada da minutos para todos, pero es indiscutible, que aunque el ansía de participar haga que se desee estar presente en cada uno de ellos, la verdadera gloria llega cuando se aparece en la foto de los encuentros decisivos. Y en ellos, la presencia de la trilogía azulgrana es constante, dejando a sus compañeros la disputa de esos “otros” minutos que, en ocasiones dan hasta pereza jugar.

Y ahí Cesc sale perdiendo. Thiago es joven y sabe que le llegará su oportunidad. La vida de Xavi en el equipo no irá más allá del próximo Mundial, fecha que pillará al mayor de los Alcántara con apenas veintitrés años de edad. En cambio, el cuatro azulgrana, está en la plenitud de su carrera, y ve como su nombre y prestigio, ganado a pulso en su trayectoria inglesa va decayendo. Menos mal que en la pasada Eurocopa supo aprovechar su oportunidad y lució fuera de esos puestos del centro del campo, que como era de suponer, también quedaron en manos de sus compañeros.

Pero en el Barça esa posición tiene dueño. Y si en las restantes, hay minutos de reparto, en esta la aportación de Messi es dictatorial. Todo lo juega, lo importante, lo superfluo y hasta casi lo intrascendente.  

Y así, tal y cómo confesaba el otro día el mismo Fábregas, éste se encuentra luchando por un puesto de titular contra compañeros que hace apenas una temporada coparon la designación para el Balón de Oro. No es fácil su situación. No es fácil saber que aun a tu máximo nivel, las prestaciones de tus compañeros te superan. No es fácil, jugar hoy de interior, mañana de organizador y al siguiente de falso delantero. No es fácil no saberse titular y con un puesto y rol fijo en el equipo. Y Cesc lo sufre.

Intuyo sus cábalas. Debe repasar cada posición y lo que él puede aportar, y al final la conclusión siempre es al misma. Hay alguien mejor que yo. Y aún siendo uno de los diez mejores centrocampistas del mundo, él y el resto de ellos, deberían conformarse de momento, con asistir a la sinfonía de pases que partido a partido nos regalan lo que se han denominado “esos locos bajitos”.

A veces no se pueden tener todos los cromos. Una situación parecida a la actual se vivió el año de la eclosión de Busquets, y la suplencia de Toure Yayá. El marfileño no supo digerir aquella situación, y su pérdida de peso y valor en el equipo le hicieron buscar otras alternativas. La vida no se acaba de azulgrana, debió pensar. Esperemos, que las raíces blaugrana de ambos centrocampistas haga que ese pensamiento no aflore, y que la paciencia y el saber estar, sean las virtudes que nos permitan ver en un par de temporadas una nueva versión de la actual trilogía que ahora manda en el concierto futbolístico mundial. 


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martes, 19 de junio de 2012

Ignorancia y fanatismo.


Hace pocos días leía una noticia impactante a la vez reveladora de nuestro tiempo, ya que combina ignorancia y fanatismo, que dan lugar a ira y rabia, todos ellos elementos muy presentes en la sociedad de hoy en día. El hecho sucedió en un Hospital Lok Nayak Jai Prakash de Nueva Delhi, donde un grupo de 6 médicos fue atacado por 25 personas mientras intentaban salvar la vida de una chica de 16 años.

Puede parecer increíble, pero el hecho de que estos médicos procedieran con el R.C.P.(Reanimación cardiopulmonar) y con la respiración boca a boca con la chica que había sufrido el arresto cardíaco, fue interpretada por familiares y amigos allí presentes como un mal comportamiento con la paciente y un intento de aprovecharse de ella al quitarle la ropa para proceder con el masaje cardíaco. La cosa empeoró cuando los médicos no consiguieron salvar a la chica, ya que esas mismas 25 personas los acusaron de haberla matado y ni siquiera los guardias allí presentes lograron contener la ira y la rabia contra los médicos, teniendo que llamar refuerzos para contener los ataques de vandalismo y agresión contra los doctores.

La ignorancia y la falta de criterio son directamente proporcionales al grado de fanatismo. Y así desde posiciones limítrofes es cuando observamos enjuiciamientos que poco o nada tienen que ver con la realidad. Me sirve este ejemplo que nada tiene que ver con el deporte rey para enjuiciar las reacciones que leo hoy en la prensa, sobre todo madrileña, una vez finalizada la primera fase de la Eurocopa.

El fútbol como tal, tiene asociado como elemento principal la pasión, y ésta desbocada y sin control lleva a la falta de raciocinio y a la defensa de posturas sin sentido. Y lo más preocupante es que este hecho,  lejos de producirse únicamente en los más altos niveles de profesionalización,  ocurre de la misma forma en el fútbol de cualquier nivel. Allí donde se disputa un partido, allí donde se juntan veintidós jugadores se crea un ambiente propicio para el desahogo. Poco importa si los jugadores tienen cinco, doce, veinte o treinta años. Nada tiene que ver si el fútbol es una actividad profesional o lúdica. Poco importa si el deporte se practica en etapas de formación o en niveles de mayor responsabilidad.

No hay nada más dañino para el análisis de los hechos que hacerlos desde una posición prefijada y un desconocimiento de los hechos. En mis años de experiencia como entrenador de fútbol base he podido constatar de qué forma se viven los partidos, y la visión que cada progenitor tiene del mismo. Un hecho marca fundamentalmente el éxito o el fracaso de un planteamiento, de una estrategia, de una concepción del juego; la presencia del hijo en la alineación, el protagonismo del nieto en el partido o la visibilidad del sobrino en la preparación de la estrategia. Y a partir de ahí, y sin tener en cuenta la globalidad de un conjunto, cada una analiza el juego desde una perspectiva individual.

Y así, con veinte individualidades en el campo, el entrenador que únicamente ve el conjunto es su globalidad se encuentra en la posición de ser siempre discutido. Discutido por el planteamiento, discutido por la alineación y discutido por la estrategia.

Del Boque hoy me recuerda a cualquier entrenador rodeado de una veintena de padres pidiendo explicaciones. Explicaciones de porque juega este o aquel. Explicaciones por el cupo de jugadores de tal o cual equipo. Explicaciones por la estrategia y el planteamiento. Explicaciones de porque juega con nueve. O porqué lo hace sin él. Explicaciones de los porques de acumulaciones de hombres en el centro. Explicaciones del porque del juego pausado. Pobre Del Bosque, no sabe la que le está tocando lidiar.

Y así al final de cada partido se encuentra rodeado por los “papas” de cada uno de sus jugadores. Después del empate con Italia, estaban aquellos que intentando eliminar cualquier influencia azulgrana abogaban como responsable del empate ante toda una tetra campeona mundial, la no presencia de un nueve puro, y no pararon en su acoso al “mister” hasta conseguir el objetivo de eliminar a ese “niño” que molestaba. Niño, llamado Cesc, que hasta la fecha lleva marcados dos goles, y fue el autor de la asistencia definitiva en el último agónico partido de clasificación.

“Papas” que lo idolatraron después de que el Marqués recapacitará e incluyera un nuevo “niño” en el once titular. Ya jugábamos con el soñado nueve. Y el equipo lo note. Y cómo!!!. Claro, que en ese análisis nada tiene que ver el paupérrimo nivel de un rival que apenas podía hacer sombra a cualquier de los integrantes, no ya del once titular presentado, sino de cualquier once presentado en uno de los muchos equipos que componen la Liga BBVA y Adelante.

Y “papas”, que nuevamente vuelven al ataque, y que parecen descontentos por una victoria al límite. Y ya no basta con que su “niño” haya vuelto a jugar. Ahora hay que jugar más rápido, más directo, más profundo… Cómo lo hace ese entrenador del equipo de al lado. Poco tiene que ver que el equipo haya sido pensado y configurado para jugar de una determinada forma. Nada tiene que ver que es el tercer partido en apenas diez días con unos jugadores que llegan al límite de sus fuerzas, después de una temporada en la que han jugado todos los partidos posibles. Nada tiene que ver que la concepción del equipo pase por una columna vertebral en la que sus “hijos” tienen un papel secundario. Esos “papas” quieren ver jugar a sus niños, y además quieren que tengan un papel protagonista.

Y así desde esas posiciones fanáticas, que no entienden del significado del bien común, y que sólo miran por su interés individual, puede que se consiga que al igual que le ocurrió a esa niña en la India, la presión en la ejecución de un trabajo haga que éste se vaya al garete, y se certifique así el final de un ciclo de victorias. Entonces, llegará el linchamiento. ¿Apostáis conmigo quien será el objetivo?


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jueves, 22 de septiembre de 2011

Errores y aciertos.

Parece abonado el Barça en este principio de temporada al resultado de empate a dos, y es que, con el de ayer, es la tercera vez en menos de un mes que se repite este guarismo. Pero a diferencia de los dos encuentros precedentes, en los que los equipos contrarios apenas crearon peligro, a excepción de las jugadas de gol, ayer en Mestalla, el Valencia puso un listón muy alto de exigencia, y suerte tuvieron los blaugrana de retirarse al descanso con un único gol de desventaja.

Y es que la primera parte azulgrana fue un continuo error. Apareció el equipo, nuevamente en escena enseñándonos el ya típico, esta temporada, 3-4-3. Mascherano, Puyol y Abidal eran los integrantes de la zaga, y aunque Alves estaba en el once inicial, éste volvía a la posición de extremo en la que tanto destacó en el último partido en el Estadi contra Osasuna.

Y poco tiempo hizo falta, para ver como el planteamiento de Unai Emery iba a desbordar la apuesta táctica de Guardiola. Volcó su equipo el entrenador che, hacía el lado izquierdo de su ataque, creando continuas superioridades en banda, y buscando de forma constante la espalda de Mascherano, que veía como una y otra vez, Mathieu le ganaba esa posición. El multiusos argentino, intentaba tapar el agujero, pero la falta de ayudas en esa zona, le hacía llegar tarde al marcaje del francés, que llegaba a la línea de fondo con facilidad, sin ninguna oposición a sus centros.

Y así llegaron los dos primeros goles valencianistas. Dos centros desde esa zona, posibilitaron dos remates, uno de Abidal, que en sus esfuerzos por cerrar desde su banda, llegaba de forma justa a la zona central de la defensa,  y así forzado, y en un intento de anticipación, tuvo la mala fortuna de introducir el balón en su portería, cuando ya Valdes estaba presto a interceptarlo. También apareció el bravo defensa francés en la foto del segundo gol local, y es que nuevamente, intentando cortar el enésimo centro desde la banda derecha, no llegó de forma clara a la intercepción y dejo la pelota franca a los pies de Pablo Hernández que fusiló al portero azulgrana con facilidad. Son ya 10 los goles que ha recibido el Barça en los últimos ocho partidos de Liga, luciendo unos guarismos muy superiores a los de anteriores temporadas.

Suerte tuvieron los azulgrana de no encajar más goles de esta forma, ya que en dos nuevas ocasiones se repitió, y si bien en una, el ex del Lyon, llegó con éxito al cruce, en la última,  Soldado, se reencarnó en defensa azulgrana, y con todo a su favor, a un metro de la portería y con el portero culé sobrepasado, envió el balón fuera de forma incomprensible, en una jugada, que seguro que aparece entre las pifias de la jornada europea, en esos vídeos que tanto nos divierten.

Penalty!!
Entre gol y gol valencianista, los blaugrana consiguieron el suyo, en una de las ya, también típicas acciones de Messi, que se está convirtiendo en uno de los mejores pasadores del mundo en esa zona del campo, donde las piernas de los contrarios ocupan todos los espacios, y en la que sólo los privilegiados pueden ver los huecos allí generados. Y así, Pedro, aprovechó un pase en profundidad del argentino para empatar momentáneamente el partido. También en ese espacio el árbitro obvió un claro penalty a Messi, que aquí dejo archivado, para recordásrselo a aquellos que en ciertos momentos de la Liga, saquen la teoría del villarato a pasear.

Fueron los equipos al descanso con la sensación, uno, de haber perdido su oportunidad de dar por casi finiquitado el choque, y otro, sintiendo como vive un boxeador al borde del KO técnico, y como sólo el sonido de una campana le salva de un final de combate anticipado.

Y los azulgrana, se recuperaron en el vestuario. Recuperó Pep el sistema habitual de 4-3-3, bajando a Alves a su posición natural. No entiendo porqué se espero al intermedio para tomar una decisión, que se vio necesaria ya en el primer cuarto de hora del partido. Con ese nuevo esquema, llegaron los aciertos del entrenador culé. Y es que las entradas de Thiago por Keyta, muy espeso y lento en la circulación de balón, y de Villa y Adriano en ataque revitalizaron el juego azulgrana.

La presión en campo contrario, inexistente en la primera parte, volvió a escena, y ahora sí, el Barça era dueño del balón. Y con la mejor arma en su poder, empezó a hacer lo que mejor sabe. Moverlo de lado a lado y buscando las entradas por banda, sobre todo de Adriano, que cada vez que quería desbordaba en velocidad a su par. Y así, sobre el minuto veinte de la reanudación se intuía que el gol del empate podía llegar. Y es que a los valencianistas les pesó el esfuerzo realizado en la primera parte, y ya no se les veía tan prestos en ir a las ayudas del compañero. De esta forma  minuto a minuto, los azulgrana eran mayoría en todas las zonas del campo, y el balón circulaba con mayor rapidez. No toda la deseable, ya que el alto césped de Mestalla, en una táctica ya utilizada la temporada pasada, dificultaba el raseó del cuero, y pases que en otras ocasiones llegan, esta vez se quedaban sólo en el intento.

Y  el gol llegó por obra de Cesc, su cuarto consecutivo en Liga, su cuarto gol por asistencia de Messi, convirtiéndose en el primer centrocampista azulgrana que logra este hito, y poniéndose a un solo gol de los mejores debuts de la historia azulgrana, protagonizados por Cesar e Ibrahimovic. Quedaba un cuarto de hora para la finalización del partido, un cuarto de hora en el que se intuía que el tercer gol visitante podía llegar. Y fue en ese cuarto de hora final cuando los errores volvieron a aparecer, y esta vez en ataque, y es que Villa, en la enésima asistencia del diez azulgrana, volvió a estrellar el balón en el portero en un uno contra uno, en una ocasión que hubiera finiquitado el choque a favor de los catalanes. Y fallos en una posterior internada de Adriano, que nadie acertó a rematar.

De esta forma, llegamos al descuento, tiempo por cierto inexistente, ya que entre la expulsión de Jordi Alba, que tardó más de un minuto en abandonar el campo, y la decisión del árbitro de finalizar el choque antes de que ese tiempo llegará a su fin, de los cuatro minutos anunciados se jugo uno si cabe. Y es que se está convirtiendo en costumbre obviar este tiempo añadido, en una decisión que no acierto a comprender.

Y ahora, nos visita el Atlético de Madrid, con su nueva y amenazante arma. Falcao, que en poco más de tres partidos ha corroborado todo lo bueno que de él se intuía. Veremos que prepara Pep para parar al tanque colombiano. Puede ser el del fin de semana, otro de esos encuentros fascinantes entre estos dos equipos, que cada vez que se encuentran, nos brindan espectáculos goleadores por todo lo alto.

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miércoles, 24 de agosto de 2011

El centro del campo azulgrana.

Este año, y después de tres intentos fallidos Cesc Fàgregas se ha incorporado a la disciplina azulgrana, y con él, se ha cerrado, para mi, la configuración de un centro del campo exquisito, y que puede catalogarse casi sin temor a equivocarse como el mejor del mundo.

Y es que atendiendo a sus integrantes las posibilidades que ofrecen cada uno de ellos es múltiple, y cualquiera de ellas configura un trío (o cuarteto) de altísimo nivel. Xavi, Iniesta, Búsquets, Keyta, Thiago y Cesc, son seis piezas de un valor incalculable que aseguran la filosofía actual, de toque y apoyo, de esa zona del campo por un largo período de tiempo. Y se podrían incluir aquí también otros perfiles como Mascherano o Affelay, pero, que ya no analizaré, al considerar que serán desplazados a defensa y delantera respectivamente, para, por un lado equilibrar los números de integrantes de las diferentes líneas, y por otro asegurar la rotación de sus componentes.

Poco se puede decir de los ya habituales Xavi, Iniesta y Busquets, que ya llevan demostrando durante las dos últimas temporadas que forman el mejor trío de centrocampista del mundo. Y ya no sólo en el Barça, sinó en la selección que defienden, consiguiendo ésta, con su aportación un título ansiado desde los inicios de los Mundiales de fútbol allá por los años 30. A eso, hay que unir, además la valoración de los dos primeros, como el segundo y tercer mejor jugador del mundo, sólo superados por el “extraterrestre”, Leo Messi, que cada año que pasa va agotando los adjetivos para calificarle.

Con Xavi se asegura toque, control, ritmo, movimiento, y posesión. Con Iniesta, además, se une fantasía y desborde. Y con Busquets, recuperación y contundencia, no exenta a la vez de una gran capacidad de sacrificio y salida controlada del balón desde zonas más retrasadas, donde muchas veces a de acudir para rescatar los balones, que a veces, allí se enmarañan ante la presión de los contrarios.

A todos ellos, se une este año Keyta, nombrado mejor jugador del torneo doméstico de los azulgrana, el Joan Gamper. Nos ha sorprendido este año Guardiola con la alineación de Keyta como mediocentro y recambio de Busquets. Y ha respondido el de Mali, de forma más que satisfactoria. Acostumbrado desde siempre a jugar de interior, aporta llegada a esa posición más retrasada, y a la vez, sus grandes dotes físicas aportan la potencia que en ocasiones un espigado “Busi”, no puede ofrecer. Por otro lado, ha sorprendido su estimable salida de balón, y es que parece que el juego de cara, con el apoyo inestimable de sus otros compañeros de zona, a los que siempre es fácil encontrar una línea de pase, le favorece. Creo que este año su aportación puede ser mayor que en años anteriores, no ya en partidos, ya que las cifras dicen que fue el jugador más utilizado en este concepto la temporada pasada, sino en minutos. Y es que como recambio del de Badía en esa zona, y con éste, acudiendo en ocasiones a reforzar la posición de central (la Supercopa de Europa próxima será un ejemplo ante la lesión de Pique), creo que su papel pasará a ser algo más importante que el de revulsivo, o recurso defensivo en los últimos minutos de partidos ajustados.

Aparece también ya como integrante del primer equipo Thiago. Se ha visto inmerso este verano el hispano-brasileño en el debate de su compatibilidad con el recién llegado Cesc. La pretemporada, en sus inicios, demostró que tiene sitio en el equipo. Su mayor nivel físico, como consecuencia de la reciente disputa del Europeo sub-21 le ha hecho mostrarse como el jugador más en forma del equipo, lo cual unido a su calidad en el toque, regate y llegada, le otorgó el papel de figura en el primer periplo blaugrana del año. Ahora con todos los jugadores con mejor tono físico, su aportación ha bajado algo, y tanto en el partido de ida de la Supercopa, como en el último Gamper sus actuaciones no han sido tan lúcidas como las primeras. Creo que debe serenarse en según que momentos, y no intentar que cada intervención suya despliegue gritos de admiración. No seré yo, ahora el que lo critique por sus últimos partidos, ya que tampoco lo ensalce en demasía por los primeros. Veremos cual es su papel y como será utilizado por Guardiola, aunque atendiendo a su edad, 20 años, y proyección (acaba de debutar como integrante de la plantilla), puede ser el recurso menos utilizado en los partidos de máximo nivel, siendo utilizado básicamente para dar descanso a cualquiera de sus compañeros en los “otros” múltiples partidos que la competición ofrece.

Y por último la novedad, Cesc. Poco lo hemos visto jugar, apenas setenta minutos. Y en ese tiempo ha dado la sensación de jugador ya muy hecho y maduro. Ha ocupado ya las tres posiciones que forman el dibujo azulgrana en esta zona del campo, además de la de falso delantero centro. Ha mostrado facilidad en el toque y rápida adaptación al singular juego de conjunto del equipo, y, además, se le ha visto una cualidad que ninguno de los otros cinco integrantes de la zona posee. Y es su capacidad de profundidad. Estamos acostumbrados a ver como los jugadores azulgrana se mueven es pequeños espacios, en carreras cortas, de cuatro cinco metros a lo sumo, e incluso a veces, dando la sensación de caminar sobre el campo, haciendo que sea el balón el que se desplace. Cesc suma además otras cualidades, carrera, llegada desde atrás y desplazamientos de su posición en grandes zonas del campo. Su formación inglesa, donde el juego de ida y vuelta prima sobre el de posición, hace de él un jugador diferente en ese aspecto, y aporta al juego azulgrana una característica que no poseía, dando una nueva posibilidad táctica al esquema de juego.

Ahora tiene Guardiola la tarea de ensamblar estas piezas, y de conseguir que todas ellas se sientan partícipes del equipo. Veremos como gestiona Pep este “problema”, y si también él varía su hasta ahora filosofía, basada principalmente en la confianza en un grupo reducido de jugadores, y en pocas variaciones en los onces iniciales de los partidos. Será interesante comprobar su apuesta.

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    jueves, 21 de julio de 2011

    La temporada calienta motores.

    Ha empezado el equipo azulgrana la tercera semana de julio su pretemporada. Parece un inicio al trabajo de forma relajada, sin noticas, con el esperado fichaje de Aléxis Sánchez, sin sobresaltos, sin casi nada a remarcar, a no ser los ya sabidos movimientos de entrada y salida, que por repetitivos durante el último mes y medio, ya nos hemos acostumbrado a ver y leer en los diferentes medios de información. El ya comentado del jugador chileno que lleva un mes negociando su incorporación. Cesc Fábregas nos regala cada día un nuevo gesto que le acerca al vestuario azulgrana, y los canteranos Bojan y Jeffren buscan suerte y trayectoria fuera del equipo que les vio nacer.
    Y esperando noticias definitivas de cada uno de los casos, se aproxima uno de los meses de Agosto más apasionantes que recuerdo. Partidos y más partidos, hasta un total de diez configuran una maratón, que después de casi dos meses de competición, esperamos los culés con ganas de contemplarla. Y es que repasando cada uno de los choques, pocos dejan indiferentes.
    En el contrapunto de esta forma de empezar la temporada, se encuentra nuestro máximo rival. El Real Madrid, que ya hace días que suda en Los Ängeles, y que parece que se ha tomado este inicio de campaña con una intensidad diferente a los blaugrana.  Mourinho desde el primer momento, parece que tiene claro que este año será clave en su trayectoria, y para ello ha montado un plantilla muy potente, repleta de internacionales, y con todas las posiciones del campo dobladas, o incluso triplicadas con jugadores de nivel. Tiene ante si el portugués el reto más importante de su carrera, ya que a mi entender, como ya he dicho en otros artículos de este blog, cualquier resultado de la temporada que no sea desbancar a los blaugrana puede suponer su final como entrenador madridista.   Soy de la opinión que el staff técnico madridista va a preparar esta temporada, basándola en sus enfrentamientos con los azulgrana, y buscará los picos máximos de rendimiento en los períodos en los que se dispute con ellos las competiciones más importantes. Así, la Supercopa de España, otrora, título minimizado por el equipo perdedor, se va a convertir en el primer gran título del año, y supondrá la primera piedra de toque y creo, estocada moral para aquel que no la consiga. Pero, a mi entender, son los madridistas los que más tienen que perder en este doble compromiso, ya que su trayectoria en la temporada pasada les obliga a dar un paso adelante, tanto en resultados, como en juego.
    En cambio los azulgrana, afrontan el trofeo como un más a más. Su situación así se lo permite, y no son tantas las urgencias con las que se enfrentan. Hablo, claro está, en teoría, ya que cualquier derrota contra el eterno rival nunca puede catalogarse de superflua, y cualquier resultado negativo, llenaría las páginas de los diarios catalanes con noticias catastrofistas e infundiría negatividad en los análisis iniciales.  Contra eso tendrá que luchar el equipo. Contra eso, y contra el deseo de la afición de volver a repetir aquel anhelado sextete de hace dos años, y que este año se presenta en orden inverso a como aquel se consiguió. Y que mejor primer paso que ganárselo al Madrid!!!
    A continuación, tienen los azulgranas su enfrentamiento contra el Oporto, que daba mucho más miedo, cuando estaba en manos de su anterior entrenador, Vias Boas, ahora traspasado al Chelsea. Me impresiono sobremanera este equipo en los partidos que lo puede ver en la Europe League. En verdad no tuvo rival, y demostró una superioridad técnica y física sobre sus rivales, que de seguir así, le pueden llevar a ocupar cotas más altas en el concierto europeo. Pero creo que pagará la marcha de su entrenador, que a mi modo de ver era el auténtico líder del equipo, y desde el banquillo era capaz de transmitir esa necesidad por la victoria. Sin su figura, no sé si esos mismos jugadores podrán dar el mismo rendimiento. Aquí tendrá el Barcelona la oportunidad de disputar su segundo título.
    Y casi sin tiempo para el descanso, el Málaga del jeque y de Pelegrini espera en su campo. Si queréis que os diga la verdad, y en contra de muchas de las opiniones que he oído, creo que la primera jornada de Liga es el mejor momento para enfrentarse a este equipo. Conjunto renovado, totalmente nuevo,  y con la mayoría de sus jugadores con poca o nula experiencia en la Liga BBVA. Estarán todavía los malagueños en fase de adaptación, en fase de aprendizaje, en fase de asimilación de conceptos. Y si algo tienen los culés, es que esa fase la superaron ya hace tiempo, y hacen de los automatismos y el conocimiento del sistema una de sus mejores virtudes. Se espera que los blanquiazules presenten batalla esta temporada, pero creo que necesitarán de un tiempo para asentarse, y me aventuró a decir que no creo que puedan presentarse como una tercera opción a la cabeza. Los veo más en zona de Europe League, o cerca de zona Champions, pero nunca con posibilidades de presentar batalla a los dos grandes, que volverán a monopolizar una liga bipolar.
    Y será el cuarto año que volvamos a ver una Liga así, una Liga en el que cada punto perdido pesará como una losa. Una Liga en la que la disputa de los seis puntos entre Madrid y Barcelona marcarán la competición. Una Liga, en definitiva, que se nos va quedando pequeña y sin alicientes. Pero será en mi próximo post donde analice esta situación y la necesidad de que Europa se plantee otra competición más exigente que las actuales competiciones locales.

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    viernes, 8 de julio de 2011

    Cesc. Punto final?

    Este es el tercer verano que la contratación de Cesc por el F.C. Barcelona llena las páginas de los diarios deportivos, y diferentes secciones de deportes de aquellos de información general. Parece que se ha lanzado una ofensiva mediática que ayude a la directiva blaugrana a presionar a su homóloga londinense, haciéndoles ver que el destino del jugador es uno y sólo uno, y que su etapa como jugador “gunner” ha llegado a su fin.
    En toda esta historia, además se han atribuido dos claros papeles. El del protagonista, que como toda película que se precie es bueno, buenísimo, encarna unos valores que ponderan el barcelonismo sobre todas las cosas, y que lucha contra los acontecimientos por la noble causa del regreso. Y ese, claro, no es otro que Cesc Fabregas. Y por otro lado, cual antagonista en la pantalla, está el malo, malísimo, que asume el papel de “amo del calabozo”, y que retiene al héroe en una mazmorra no dejándolo alcanzar el sueño por el que ha luchado todo su vida. Y este claro, no es otro que el entrenador Wegner  
    Dejando al lado la ironía del reparto de papeles, desde mi punto de vista, creo que ambos tienen razón en sus planteamientos y los están llevando hasta sus últimas consecuencias. Por un lado Cesc Fábregas, salió de la cantera azulgrana con diecisiete años, en una época en la que, si bien el valor de la cantera era emergente, veía por delante suyo a las figuras de Xavi y Iniesta, a los cuales vio como barreras infranqueables para conquistar su sueño. Su salida al Arsenal le posibilitó acceder ya muy joven al fútbol de alta competición, y crecer como jugador, de una forma, que aquí , visto desde la perspectiva de aquellos años aquí pensaba qe no podía tener. Pero lo que en principio pareció una decisión acertada, poco a poco, y año tras año no lo pareció tanto,  y es que otros compañeros suyos, como Messi primero, o Piqué después utilizando la misma vía de retorno, lograron llegar al primer equipo blaugrana. A ello, además,  se unió lo que ha sido el mejor ciclo de la historia culé,  que contrastaba además con una sequía de títulos de los londinenses, que en los seis años que allí han permanecido permanecen vírgenes en este aspecto. Por tanto, es lícito que el jugador piense en un cambio de aires, ya que a los 24 años tiene, su currículum en blanco a nivel de club.
    Por otro lado está Wegner, que apostó por un joven jugador, le dio minutos, confianza,  y el mando del equipo. Le nombró capitán, y le hizo el ”buque insignia” de  la entidad. Es de recibo, por tanto, pensar que haya luchado tanto por conservarlo, ya que en él basa el esquema base del equipo. Y resignado a perderlo, intente sacar el máximo rendimiento económico de la operación, que además comparándola con el resto de movimientos del mercado no mueve unos números desproporcionados. Si por un lateral apenas conocido, el Real Madrid acaba de pagar 30 millones de euros, que no se ha de pagar por un jugador que se mueve en la zona de creación del juego…, debe pensar Wegner.
    Parece que la historia está llegando a su final. Las últimas noticias así lo reflejan. Cesc no se entrena con el equipo, comunica su nula disposición a volver a vestirse de rojo y blanco, y ahora, parece que no viajará a la gira programada por Asia. Así las cosas, sólo hay un único final posible.
    Y qué se encontrará Cesc a su llegada a la Ciudad Condal? Por un lado, a una afición dividida, en la que unos no le perdonan, no su marcha, sino su renovación hace dos temporadas, que hace que ahora las negociaciones se compliquen. Le achacan además un largo historial de lesiones, y le comparan a la emergente estrella de la cantera, Thiago, el cual además acaba de ser nombrado mejor centrocampista de la última Eurocopa sub-21.
    Por otro lado, están los que desean su regreso. La prensa deportiva en su mayoría así lo apoya, y son diarios los artículos de opinión en su favor Hay incluso quien aboga por un “Cesc o ninguno”.. Lo ven como el recambio perfecto para Xavi, que ya pasada la treintena empieza a lo lejos a vislumbrar el final, no de su carrera, sino de su papel fundamental en el equipo. Además, con este movimiento, se evita que el máximo rival, el Real Madrid, se refuerce, ya que éste también hace ya tiempo que lo tiene como uno de sus máximos objetivos, ya que con él, se cerraría un centro del campo, al que le falta precisamente la pieza del distribuidor de juego, y en el que se ve, la pareja perfecta para Xabi Alonso.
    Yo por mi parte, abogo por su contratación. Es un jugador que puede ocupar cualquiera de las posiciones de medio campo, que no necesita período de adaptación, al conocer perfectamente la idiosincrasia del equipo, y su forma de juego. Es un jugador con “hambre”, que necesita los títulos para dar lustre a su carrera. Su juego es una mezcla de toque y explosividad, y suma una capacidad goleadora que no tiene ninguno de los otros tres centrocampistas actuales.
    Ahora bien, no hace  falta recordar quienes son estos tres centrocampistas. Xavi, Iniesta y Busquets configuran, para mi, el mejor trío de centrocampistas del mundo, y por lo tanto, su papel en un principio no tendrá la misma relevancia que en el Arsenal.  A partir de este papel secundario ha de asumir el de Arenys su retorno, y buscar su sitio en el equipo. Poco a poco, la edad de Xavi, la ubicación de Iniesta en la delantera, o la de Busquets en el centro de la defensa, pueden dejar ese hueco en el equipo que le permita hacerse con la titularidad. Mientras tanto, y sobre todo a principio de temporada, usando un símil taurino, creo que la mayoría de los toros, los verá desde la barrera.
    Por cierto, y para acabar. En el caso de que todo se rompa, hay un tal Pastore que cumple perfectamente con los requisitos de juego del equipo, y cuya proyección se vislumbra espectacular. Os suena?

    lunes, 20 de junio de 2011

    Thiago / Cesc. La apuesta

    En estos meses estivales, en los que andamos bastante parcos de noticias futbolísticas de interés, un debate se ha generado entre los aficionados blaugrana. Y es el de las preferencias por el que ha de ser la cuarta pieza del centro del campo culé para la próxima temporada. La disputa está entre Thiago, valor emergente de la cantera azulgrana, que ya ha disputado algunos minutos con el primer equipo esta temporada, y Cesc, integrante también de la misma escuela, pero que a los diecisiete años la abandonó para probar suerte en Inglaterra en las filas del Arsenal.

    Por perfil de jugador, cualquiera de los dos puede tener un puesto en el equipo sin ningún género de dudas. Los dos conocen los sistemas, los dos son tienen la calidad necesaria para ser una pieza más del hasta ahora perfecto engranaje azulgrana en esa zona del campo, y los dos, garantizan “hambre”. Uno, por demostrar lo que se le intuye (Thiago). Otro, por añadir un título de club a su palmarés (Cesc).

    A la hora de valorar la inclusión de uno u otro en el equipo también hay que valorar un aspecto importante. Y es que no van a partir con la etiqueta de titulares. No olvidemos que los actuales integrantes de esa zona del campo (Busquets, Xavi e Iniesta), forman el mejor trío de centrocampistas del mundo. Son con su juego, los artífices de la rápida circulación de balón que ha encumbrado al equipo a las altas cotas que ahora ocupa. No olvidemos también que las piezas de recambio actuales para esta zona, son Keyta (cuya aportación siempre es positiva) y Mascherano (que para triunfar ha tenido que adaptarse a otra zona del campo).

    Esta configuración de plantilla, proporciona a Guardiola un escenario fácil de conducir, en los que los problemas de egos entre sus integrantes son mínimos, y si los hay, todos los ponen en disposición de un objetivo común, que es el bien del equipo. Es por ello, que cualquier nueva incorporación, tendrá que asumir, que en un principio su papel será secundario. Tendrá que asumir que entra en una dinámica de equipo en el que el “yo”, pasa a un segundo plano, y en el que prima el “nosotros”, por delante de cualquier otra valoración.

    Y es aquí donde no sé si la incorporación de Thiago puede romper ese equilibrio. Es un jugador acostumbrado a ser el centro de los focos. Observé el pasado sábado sorprendido unas declaraciones suyas en las que se desmarcaba de la típica frase de cualquier integrante de la cantera culé, que como es lógico, apunta al sueño de triunfar en el equipo en el que se ha formado. Él no, él apuntaba más alto, y suspira por un sueño todavía mayor. Ser recordado en la historia del fútbol  Estamos hablando de un jugador de veinte años, que todavía no ha despuntado en primera división, que todavía tiene que demostrar grandes cosas en las grandes competiciones, y que su primer objetivo ahora debería ser mirar, trabajar, y aprender de aquellos que le rodean. No olvidemos que con esa edad, sin ir más lejos, Cesc, ya llevaba tres años compitiendo al máximo nivel, y con un año más ya era el capitán del equipo gunner. O el propio Busquets, que con sólo un año más, ha sido pieza clave en los dos últimos años no sólo en el equipo, sinó en su selección, y que ya poseé un título Mundial en su palmarés.  No dudo de la calidad del jugador, pero sí de su personalidad, y de su capacidad para adaptarse a ese papel secundario que ahora seguro que tendrá. Por poner un ejemplo fácil de entender, no lo veo asumiendo el papel de Keyta, que presenta siempre unos excelentes números en cada temporada, pero siempre desde la humildad de una segunda fila imaginaria que marcan las tres principales figuras azulgrana. Tres principales figuras, no olvidemos, que exceptuando a Xavi, (ya con la treintena cumplida), todavía les quedan muchos años de fútbol en sus botas, y a los que un relevo generacional les queda todavía lejos.

    Por otro lado Cesc, creo que vendría más preparado para asumir ese rol. Sus seis años sin títulos en el Arsenal, hacen que su predisposición por un triunfo de “equipo” sea mayor a la de su joven y ambicioso oponente. Además, creo que su juego, es más consistente, basado claro está en sus años de experiencia en las grandes competiciones. No olvidemos que el Barça supedita su superioridad en el control de la pelota, y en reducir a la mínima expresión las perdidas de balón en el centro del campo. En este aspecto Cesc, creó que también supera a Thiago, que hace del pase arriesgado su mayor virtud, no entendiendo a veces, que en la simplicidad de la jugada está el mérito. Me recuerda a De la Peña en sus inicios, que no entendía el pase horizontal como un concepto del juego, y que hacía de la verticalidad  su seña de identidad.

    En contra tiene el de Arenys, un sector de la afición, que dolida por su marcha ,ahora le recrimina que quiera volver en busca de aquello que no pudo lograr allí donde fue, suponiendo está vuelta el desembolso de unas cantidades que muy bien se podrían haber ahorrado en el caso de no haberse producido esa fuga ,Pero en mi opinión creo que es lícito que Cesc intentará esa aventura. No creo que ahora su “cache” fuera el que es de no haber tenido un entrenador como Wegner, que lo utilizó como bandera de su equipo, y que lo ha hecho crecer hasta convertirse en el gran jugador que ahora es. No olvidemos que Piqué, sin ir más lejos hizo lo mismo, pero al no triunfar de la forma que lo ha hecho su compañero, el precio de su repesca fue mucho menor.

    Por tanto, mi apuesta sería la contratación de Cesc, utilizando a Thiago como “moneda” de cambio en su compra. Eso sí, estableciendo unas cláusulas de recompra, que, en el caso de que al jugador y al club, en unas temporadas, les interesará reanudar la relación, está no fuera tan costosa como la que ahora se prevé.

    Y vosotros, por quien apostáis?

    Y hablando de fichajes, os dejo también aquí un análisis de como esta el mercado a día de hoy.

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