La maldición del nueve

Desde que Guardiola está en el banquillo cada uno de los portadores de este mítico número han abandonado el equipo. Será capaz Aléxis de romper con esta maldición?

Cesc Fábregas. Punto Final?

Después de tres años con noticias repetitivas sobre su contratación, parece que al final este año se dan las condiciones para su vuelta

La profecía de Van Gaal

Hace un tiempo, Van Gaal, hizo una profecía, queréis saber cual es?

Mourinho, una táctica diferente

Mourinho se caracteriza por explotar al máximo el entorno que rodea la disputa de un partdo.

Cruyff, dos inicios. Una historia.

La llegada de Cruyff al Barcelona supuso una revolución, tanto en su etapa como jugador, como en la de entrenador.

Mostrando entradas con la etiqueta Piqué. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Piqué. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de febrero de 2013

Pit i collons


"Seny, pit i collons". Con esta inscripción saltaron los jugadores azulgrana al Nuevo Zorrilla, cuando se supo el nuevo mal trance que debía pasar el ahora técnico azulgrana Tito Vilanova, en forma de enfermedad. Una frase, que según dicen es el axioma del propio técnico, a la cual recurre en momentos de puntual emergencia.

Una frase que resume en tres sencillas palabras cómo se han de afrontar las adversidades. Pasión, coraje, y algo tan nuestro como el sentido común y la templanza, parecen ser las claves para superar los más grandes retos. Y parece que Tito, ahora en la distancia, en Nueva York, lo va a conseguir, y según cuentan, está a punto de superar esa nueva piedra que ha supuesto un tropezón en su trayectoria vital, pero que no le ha impedido volver a levantarse para ponerse al frente del mayor de sus retos; triunfar en el banquillo azulgrana.

Superado parece este trance, es ahora el equipo el que se encuentra en una situación límite en la máxima competición. Una situación que después de una mala tarde en San Siro, lo ha dejado en las puertas de la eliminación en sus fases preliminares. Un reto en el que para superarlo ya se oyen retumbar los tambores que anuncian la tan ansiada remontada.

“Seny, pit i collins” debe ser el lema de ese partido. Aunque visto cómo le ha ido al Barça en estos años, precisamente en aquellos partidos que necesitaban de épica, creo que si alguna palabra hemos de desechar de este lema es la de “seny”. Dejémonos de paciencia, dejémonos de cálculos, y vayamos con todo. Arriesguemos y pensemos en alguna variante táctica que sorprenda. El tan manido plan B debe entrar en escena. Un plan B que tiene detractores, que defienden la inutilidad de contratar jugadores únicamente para su ejecución

Y es que ya se sabe que este plan es aquel que habla sobre cómo se debe comportar el equipo ante defensas cómo la que el pasado miércoles nos mostró el Milan. Defensas cerradas, en la que los extremos rivales se convierten en laterales. Defensas sin apenas espacios en los últimos treinta metros, que hacen de esa zona del campo un espacio parecido a cualquier andén de estación de ferrocarril en hora punta. Defensas que apenas dejan sitio para la combinación, el regate o la profundidad.

Y ante ellas, el Barça, en ocasiones se encalla. Se encalla dicen, por no disponer de un jugador capaz de fijar a los centrales y ofrecer otro tipo de juego diferente al ya conocido por todos. Se encalla porqué en un intento de penetrar por el centro no encuentra los huecos necesarios para llegar a la portería. Se encalla porqué una vez encontrados espacios en los extremos, éstos apenas tienen posibilidad de ejecutar centros a la olla ante la poca efectividad rematadora por alto de nuestros exquisitos puntas.

Y ante la desesperación el Barça y su cuerpo técnico, en ocasiones, y cómo última estrategia de riesgo, suele colocar a Piqué en punta de ataque para intentar recoger de forma desesperada ese otro tipo de juego , en el que el balón deja de rasear el césped y empieza a volar.

Y he aquí mi dónde yo hago mi propuesta, y dejando el “seny” a parte me planteo si no podría ser éste, no un planteamiento de emergencia, si no el principal plan de ataque. Una defensa de cuatro, con Alvés, Puyol, Mascherano y Alba, una línea de tres centrocampistas en los que Búsquets, Xavi y Cesc marcaran la línea, y una delantera que aune la fantasía de Messi, Iniesta con la apuesta arriesgada de  PIQUÉ. Piqué como elemento sorpresa. Piqué fijando a los centrales. Piqué en la búsqueda de esos centros sin destino. Pit i collons. Coraje y valentía podría ser ese plan B para un partido diferente.

Dejemos por un día el manual en el vestuario. Dejemos esa noche la cordura en casa y volvámonos locos. Inventemos por un día. Conjuguemos toque y balonazo. Sorprendamos. Innovemos. Apabullemos al rival con un juego por un día diferente.Qué vuelvan por un día las famosas Guardioladas

Ahora una pared, ahora una larga circulación, ahora un sinfín de centros. Chutemos desde fuera, centremos desde la banda. Seamos por un día diferentes. La empresa vale la pena. PIT I COLLONS!!!!!



Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos: 

miércoles, 30 de enero de 2013

Batalla de estilos


Antes de un clásico, cualquier aficionado visualiza su partido. Y desde que Mourinho, y la escuela de toque azulgrana son los referentes en ambas instituciones, no es difícil adivinar cual va ser el guión de cada uno de los encuentros en disputa. Todos imaginamos un Real Madrid, físico y presionante, que basa su estrategia en la interceptación del balón en cualquiera de los pases del juego preciosista que construyen los azulgrana. Todos imaginamos un Barça a ritmo de samba, con toques y paredes que a base de movimientos continuos, buscan huecos en la estrategia defensiva del rival.

Y esta eliminatoria copera, si algo mostró en su primer asalto, fue la presentación de estos dos tipos de juego hasta sus últimas consecuencias. El Madrid presentó un partido de ida y vuelta. Basó su juego en una línea defensiva muy retrasada, y una presión en media cancha. Cualquier robo de balón provocaba la estampida de hasta seis de sus jugadores, dejando el cuarteto defensivo anclado en su zona. Apenas intervinieron los laterales blancos en las acciones ofensivas. Apenas se pueden destacar jugadas de más de cinco toques consecutivos. Un equipo estirado, largo, tan largo, que dejaba el centro del campo casi desierto, cómo zona de carreras y avenida de paso entre las áreas. Si el decálogo de cualquier entrenador habla de la escasa distancia entre líneas cómo la base de cualquier sistema de juego, el de Mou, al menos ayer, anunciaba justamente lo contrario, y parecía ofrecer a su rival un encuentro a base de golpes continuos y ritmo vertiginoso.

Cómo contrapunto, los azulgrana intentaban imponer la quietud, el sosiego y el pase en corto. Pero la tentación ante los huecos generados era tal, que en ocasiones, tentados por esa llanura de césped no defendida veían la posibilidad de ejecutar rápidas transiciones en busca de la velocidad de sus puntas. Parecía terreno abonado para Messi. Un campo con espacios por el que poder explotar ese regate y carrera sin control que lo hacen único. Pero ayer el argentino, cómo suele suceder en estos meses iniciales del año, pareció menos fresco que lo que acostumbra, y rehuyó ese duelo propuesto.

Fue un partido en el que esperábamos ver a Messi y Cristiano Ronaldo en su enésimo duelo por demostrar su supremacía. Pero se convirtió en un encuentro que nos devolvió al mejor Piqué y nos presento a un inconmensurable Varane. El catalán, nuevamente rápido, ágil y certero en el quite. El francés majestuoso en el corte, centelleante en la carrera y ejecutor en el remate. Si algún día soñó con el partido perfecto, ayer pudo dar fe, que en ocasiones los sueños se hacen realidad.

Fue el partido del debut de Diego López, que certifica la poca confianza que los técnicos de la casa blanca tienen en el sustituto de Casillas bajo los palos. Pero fue también el partido de la constatación de Pinto como portero solvente. Y es que en unas fechas en las que el titular indiscutible en la portería ha anunciado su marcha, es bueno ver que no sólo él es capaz de desempeñar ese papel con holgura. Da la sensación, escuchando a expertos, tertulianos y analistas que no hay nadie en el mundo capaz de ponerse el uno a la espalda en este equipo. Ayer, y en todas las ocasiones que se la requerido, un gaditano, que avanza a pasos agigantados hacía los cuarenta demostró que, tal vez, haya vida más allá de Valdés.

Una lectura post-partido, deja el duelo sin un claro favorito para la vuelta. Sin embargo, entre tan opuestas forma de entender el juego, siempre será más fiable aquella que basa el juego en la confianza de las propias fuerzas, y no en los posibles errores y despistes del rival. Puestos a imaginar, sólo hace falta visionar un partido de pases de ejecución rápida y certera cómo los que acostumbran a realizar los catalanes, para dejar casi sin argumentos la estrategia del portugués.

Ahora tocará esperar a la vuelta. Un mes de competición queda entre ambos duelos. Un mes para dilucidar este primer duelo, que puede marcar el devenir de una temporada. 

Si te ha gustado el artículo, y quieres ayudar a financiar este espacio, sólo has de ver el vídeo que aquí te presento. Gracias por la lectura del post..


Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos: 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un susto, una idea y un genio.


Se ponía el Barça en marcha en su deseo de reencontrarse con Wembley, un día después de que lo hiciera su máximo rival. Y el regreso a la competición, que parecía fácil y tranquilo empezó con sobresaltos, y a más de uno le dejó con un pequeño susto en el cuerpo. Y es que sentado frente al televisor, con el reloj acercándose al minuto 93, y un córner a favor de los rivales, la imagen de Thiago Silva de la temporada pasada, rematando una ocasión idéntica a escasos segundos del final se repitió en mi cabeza.

No había empezado el partido bien para los azulgrana, con la lesión de Piqué, que deja huérfana la defensa de sus más emblemáticas piezas para las próximas dos o tres semanas. Su sustituto, Song, que hasta el momento ha ofrecido buenas prestaciones en el medio centro, no pareció desenvolverse muy bien en esa posición. Lento, y con muchos metros a su espalda, las pasaba canutas en cada contra lanzada por el equipo ruso. Y mi cabeza, que ayer le daba por imaginar y recordar, veía el partido del próximo clásico, y al camerunés en ese puesto, y casi me daban ganas de desactivar el cerebro, imaginando el daño que por ahí pueden hacer las vertiginosas contras de los blancos. Tal vez Bartra, con menos experiencia, pero más velocidad sea la apuesta más factible para un puesto que durante el próximo mes ha quedado cojo. Será cuestión de observar cual es la configuración defensiva catalana estas dos próximas semanas.

Susto por un autogol. El primero de Alves en su carrera, que puso a los rusos en el partido, y que les permitió acabar la primera parte con empate a un gol sin haber tirado a puerta.

Y susto en la reanudación, con una nueva contra rusa que obligaba a remontar. Ya teníamos dibujado un escenario parecido al que los blancos se encontraron en el día anterior, pero con más de media hora por delante para ejecutar el plan de la remontada.

Para ello, el Barça necesitó aumentar las revoluciones del partido, y aplicar a su juego típico de toque y posesión, el arma del juego individual. Se había visto durante el partido, que atacar la defensa rival no era tarea fácil, y que el deambular de la pelota de banda a banda a una velocidad mínima, no era un arma efectiva con la que desbordarla. Para ello, se recuperó la idea que Guardiola aplicó en el curso pasado, y el 3-4-3 pasó a dibujarse en el campo. Y poco a poco, el equipo azulgrana, fue presentando en el campo a todos sus artilleros. Ahora Aléxis, ahora Villa. Y poco a poco, las revoluciones del juego aumentaban y el cerco al área rival se intensificaba.

Y aún sin desplegar un juego y ritmo vertiginoso, la remontada fue un hecho. Claro que todo es más fácil si en tus filas milita un genio llamado Messi. Un genio que convierte en gol todo lo que toca, y que necesita muy poco, apenas nada, para aumentar sus estratosféricos registros partido a partido. Sólo hace repasar el vídeo del partido de ayer, y comprobar que las prestaciones del argentino fueron casi mínimas. No hubo regates, no hubo fintas, no hubo combinaciones, apenas intervino en el juego maniatado por los defensas visitantes. Pero enganchó dos pelotas en el área, y éstas acabaron en gol. Es curioso observar los goles del diez azulgrana esta temporada. Todavía no se le ve fresco, todavía adolece de esa chispa de velocidad que lo hace único, pero aún y así, sus números superan los de cualquier año a base de goles al primer toque. Un desmarque, un toque y un gol. Se está reconvirtiendo Messi en un delantero centro nato, que hasta es capaz de solventar partidos rematando de cabeza un centro a la olla.

Y una vez hecho el trabajo, se constató el respeto que se le tiene a este equipo. Con tres a dos en el marcador y más de cinco minutos por jugar, el Barça congeló el balón, y los visitantes seguían agazapados en su área a la espera ves a saber de que. Diez siluetas rojas continuaban dibujando dos líneas paralelas frente a su portería, y contemplaban como los azulgrana volvían a mover el balón con autoridad. Da la sensación que nadie se atreve a salir a buscarlos, sabiendo que espacios abiertos de más de un metro suponen una autopista para la técnica de los culés. Y aún así, y de rebote, llegó ese corner final. Y mi recuerdo. Cerré los ojos… y escuche el pitido final. Un final que marcó  un inicio de periplo europeo con más sobresaltos de los deseados, y la constatación de que Messi parece tocado por la varita de los dioses.


Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos: 

martes, 31 de julio de 2012

Marc Bartra. Una solución de presente.


Cuando desde hace ya unos años los gemelos Bartra despuntaban en las categorías inferiores del Espanyol y Barça, poco podían imaginar el excelente futuro que el fútbol le deparaba a uno de ellos. Defensa, Marc, delantero, Eric, se ubicaban en zonas contrapuestas del campo, hasta que los condicionantes separaron las carreras de ambos hermanos. Uno, machacado por las lesiones, se saca hoy el gusanillo del deporte Rey, jugando en un equipo cercano a su pueblo natal, Sant Jaume dels Domenys. El otro, está llamando a las puertas de la gloria, y está cerca de cumplir el sueño que todo chaval tiene cuando se enfunda por primera vez la camiseta del equipo en el que desean triunfar.

Son ya varios los años que los asiduos del fútbol base azulgrana oímos hablar de este central. Despuntando en el Juvenil A y posteriormente en el filial barcelonista, siempre se ha visto a Marc como uno de los más firmes candidatos a llegar al primer equipo. Y este año, en el que la posición de central ha tenido fuertes contratiempos parece que ha llegado el momento de dar el salto. Y el chaval parece consciente de lo que se juega, y de momento, en cada una de sus apariciones ha dado muestras de poseer cualidades para no desentonar en la zaga azulgrana.

Rápido, con un excelente toque de balón. Visión de juego y temple pueden ser sus virtudes más destacadas. A ello hay que unir un estimable juego aéreo, sobre todo en las jugadas de estrategia de ataque. Todas ellas son características que requiere un zaguero azulgrana, el cual vive muchas veces en inferioridad numérica contra los atacantes, y se ve en muchos de los contraataques contrarios, expuesto a frecuentes uno contra uno. Intuición en el corte, rapidez de ejecución y robo de balón deben ser los máximos valores de los guardianes de Valdés. Y todo ello lo aúna este jugador de apenas veintiún años de edad.

Si que es verdad, que viendo su complexión, extremadamente delgada, hace sufrir en aquellas acciones en los que la contundencia y el choque frontal han de dejar de lado la exquisitez técnica. No lo veo todavía haciendo frente en un ir a por todas, a delanteros tanque tipo Drogba o Ballotelli. Esas tareas todavía deberán ser propiedad de los dueños absolutos de los dos puestos centrales: Piqué, Puyol y Mascherano.

Y supongo que él es consciente de esta limitación, y a ella se está aplicando desde el inicio de la pretemporada. Puede dar Messi buena cuenta de ello, que recibió una tarascada sólo empezar los entrenamientos. Deberá Marc estar algo más comedido y hacer valer sus galones delante de otras presas, no sea que ante tal ansía de demostrar sus fuerzas, de un disgusto al corazón de más de un seguidor azulgrana.

Parece estos días unánime entre prensa y seguidores que la ascensión del tarraconense es un hecho. Es más, parece que todos ansían ver un nuevo valor de la cantera asentarse en el primer equipo, y más en una posición tan proclive a generar productos de la casa como es la de central. Hartos estamos los seguidores azulgranas de experimentos en esa zona. Muchos han sido los disgustos y fiascos vividos en las últimas décadas, y desde Koeman, no se conoce fichaje que haya dejado su huella en el Camp Nou. Anderson, Bogarde, Christanval, Txigrinky son claros ejemplos, que puestos a tomar riesgo, mejor echar una mirada al otro lado de la calle, en la que hay jugadores habituados a jugar según los parámetros de riesgo que impone el esquema táctico blaugrana.

Se habla de Bartra como un clon de Piqué, pero yo si fuera él me revelaría contra ese papel asignado. No por la calidad del personaje clonado, sino, por su extrema juventud. Y es que con sólo tres años de diferencia entre los dos, mal lo tiene Marc si ha de esperar su oportunidad al declive de Gerard.

No estamos hablando de una promesa en ciernes, no estamos hablando de un juvenil. Estamos ante un jugador ya casi hecho al que le falta constatar su calidad ante contrarios de más envergadura. Sólo esa prueba dirá si la apuesta es acertada y si estamos ante el cuarto central del equipo. Sin olvidar, que su complexión, que como ya he comentado puede ser un handicap en según que lances del juego, es a su vez, su mejor arma para desenvolverse en otras posiciones de la defensa. No olvidemos que hace ya más de un año debutó en el Vicente Calderón actuando de lateral derecho. Ahí puede tener otro de sus máximos valores.

Las próximas semanas le espera su gran oportunidad. Con  Con Puyol  y Piqué lesionados, y un Song que parece, por lo mostrado en el partido de Champions no adaptarse muy bien a esta posición, estamos ante el kilómetro cero de la trayectoria de Bartra en el once titular. Puede que ahí tenga su prueba definitiva que le abra las puertas de forma perenne del vestuario azulgrana.


Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos:


lunes, 5 de marzo de 2012

Margen de error

En mis años de estudiante de Ciencias de la Educación, había una asignatura que solía atragantarse a la mayoría del alumnado: la estadística. La estadística es una ciencia que estudia la recolección, análisis e interpretación de datos, ya sea para ayudar en la toma de decisiones o para explicar condiciones regulares o irregulares de algún fenómeno o estudio aplicado, de ocurrencia en forma aleatoria o condicional.
   
Uno de los conceptos iniciales que se estudiaba en esa asignatura era el cálculo del margen de error. Y así se define como error muestral o error de estimación aquel tipo de error provocado al observar una muestra en lugar de la población completa. Poniendo un ejemplo práctico, podríamos fijarnos en las actuaciones del último árbitro Velasco Carballo en los encuentros en los que el F.C. Barcelona es uno de los contendientes.

Aplicaríamos un margen de error excesivo si tuviéramos en cuenta una única acción punible dentro de las áreas. Es decir, sería tendencioso decir que sus actuaciones son premeditadas si valoramos el total de su actuación teniendo en cuenta una sola jugada dentro del global de sus intervenciones. En este caso la muestra no sería completa, y el error de estimación de cualquier afirmación sobrepasaría los límites que dicta la estadística. En cambio, si en lugar de ceñirnos a una única acción, repasamos sus arbitrajes en cada uno de los partidos pitados a los blaugranas, y constatamos, que de un total de cinco acciones, declaradas por todos como penalty, en ninguna de ellas hubo acierto por parte del colegiado, el margen de error disminuye, y casi se puede asegurar con un mínimo error de apreciación, que las actuaciones del colegiado madrileño en contra de los intereses azulgrana son premeditadas.

En fútbol, a diferencia de la estadística, se obvia este término, y el error arbitral suele catalogarse como “error humano”. Es del todo cierto, que la toma de decisiones en décimas de segundo aumenta el riesgo de cometer fallos de apreciación en las jugadas más confusas. Es también verdad, que la posición que adquiere un árbitro en el campo puede hacer ver la jugada de forma diferente a la que muestra una cámara de televisión. Pero también lo es, que en cualquier actividad profesional que se precié, y la arbitral lo es, la persistencia en el error lleva a la degradación o el abandono de las funciones que se desempeñan. No habrá ningún directivo de empresa que equivocándose en el cien por cien de las decisiones claves en el desempeño de sus funciones siga en su puesto. No habrá ningún jugador, volviendo al terreno futbolístico, que marrando el cien por cien de los penaltys que ejecute siga lanzándoles. Por tanto, es óbice pensar, que siguiendo el mismo rasero, no debería haber árbitros pitando en la máxima categoría del fútbol con un índice de acierto tan escaso.

No creo que en la zona mixta del Camp Nou, Piqué hiciera estas reflexiones cuando hablaba de una actuación premeditada del árbitro. El central azulgrana también cayó en un error de estimación al valorar la actuación arbitral teniendo sólo en cuenta una jugada, una muestra, del total de jugadas claves del partido. Y he de decir que aquí, si que para mi, hubo acierto. Ya no por la gravedad de la falta, que por si sola no era merecedora de tarjeta, sino por la situación de la jugada, que podría considerar a Piqué como último defensor, y por tanto, merecedor de la roja tal y como dicta el reglamento.

Ahora, el Colegio Arbitral, ofendido por las palabras de Piqué ha presentado denuncia al Comité de Competición, instando a una sanción por la gravedad de la afirmación. Si en este punto, repasamos también cual ha sido la reacción de este mismo Colegio, con el mismo dirigente, con los mismos órganos rectores en los dos últimos años, y tomamos como muestra sus acciones a lo largo de las dos últimas campañas, observaremos que, después de haber sufrido en ellas ataques y desprestigios constantes por parte de los perseguidores azulgrana, nunca, y digo nunca, éstos presentaron alegaciones. Y estamos hablando de episodios tan lamentables como la amenaza directa en el parking de un estadio, o la utilización de la palabra robo en muchas de las apariciones en sala de prensa. La estadística en este caso, dictaría que las palabras del central catalán deberían tener el mismo tratamiento que las de otros compañeros en situaciones parecidas, pero parece ser que también en este caso la ciencia se equivoca.

Y es por estas y otras muchas causas, en las que Guardiola se apoya para hablar de la imposibilidad de conseguir este Campeonato. Por un lado, el alto índice de acierto de los merengues hace que estadísticamente sea imposible que éstos cometan cuatro tropiezos en los escasos tres meses que restan de competición. Por otro, y ciñéndonos nuevamente a la estadística, también es harto difícil que los blaugranas no lo hagan en algunos de los desplazamientos que le restan, aumentando así aun más las posibilidades de éxito de su rival. Y por otro, y aunque Pep no lo diga, también es cierto, que aplicando la tendencia que sigue la actual competición, y utilizando el dato que marca que a día de hoy son ya más de diez los penaltys no señalados al equipo azulgrana, la variable “error humano”, seguirá ejerciendo su papel como hasta ahora.



Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos:


jueves, 9 de febrero de 2012

Coleccionistas de sueños.

Existen personas  que coleccionan objetos, fotografías, estampillas, monedas, mariposas disecadas, cromos, sellos..Unos coleccionan por placer. Otros, por dinero. Son colecciones tangibles. Se guardan en un armario, se enseñan con orgullo. Crecen con el tiempo. Forman parte del individuo.

Pero a su vez, existen otros tipos de personas que poseen una afición muy particular: los coleccionistas de sueños. La vida siempre se nutre de sueños. De sueños inalcanzables en algunos casos, y en otros de más reales y posibles, aunque hay que decir que éstos son los menos. Existen sueños efímeros, que en el mismo momento que se cumplen desaparecen tal cual han venido. Existen sueños con grandes expectativas, sueños mundanos, sueños elementales. Y también existen las pesadillas, los sueños tormentosos, los sueños lúgubres.

Dentro de ese grupo de personas, se encontraba una afición, la culé, que día a día  anhelaba un sueño, que en otra época se consideraba inalcanzable e irrealizable. Sueños que hablaban de una supremacía brutal. Sueños que vislumbraban imágenes de Copas de Europa, de Ligas y Copas del Rey,  sueños que proyectaban los mejores goles y jugadas. Sueños que mostraban al equipo instalado en la cima del orbe futbolístico mundial. Sueños que anhelaban ver al equipo como un referente, ser la imagen que se asociará cuando la palabra fútbol entrará en escena. Sueños que veían a un equipo formado en su mayoría por jugadores de casa, por jugadores que marcaran la diferencia. Sueños que nos eliminaban todos los complejos de inferioridad de otras épocas, y que nos mostraban cualquier reto como posible.

Y ahora, parece que se ha generado un equipo, que no sólo ha dado vida a esos sueños, sino que ha superado todas las expectativas creadas. Una, dos, tres.., y así hasta doce son las finales, que de momento el equipo de los “locos bajitos”, ha disputado a lo largo de algo más de tres años. Trece títulos de dieciséis, en una consecución de victorias nunca imaginadas. Juego, goles, asistencias, paradas. Balones de Oro, Zamoras, Premios Laureus.

Y ayer, nuevamente, contra el Valencia, el Barça, del que se decía que llegaba roto, sin fuerzas, y al límite, nos regaló una nueva exhibición. Exhibición de Pinto, un portero suplente con garantías, que supo mantener la puerta a cero en los minutos iniciales de cada una de las partes. Aquellos minutos en que los azulgrana parece que calientan motores y engrasan sus piezas. Son los minutos de la zozobra, que una vez superados, muestran ya al equipo tal cual es. Un equipo que se hace con el balón y pone cerco a la portería contraría.

Exhibición de Messi, que después de intentarlo una y otra vez, se fue con las ganas de batir a Diego Alves. Un disparo desviado, un slalom vertiginoso, un defensa que se cruza en el último instante, un guante que aparece en el último segundo fueron sus múltiples intentos de buscar un gol que ayer le estaba negado. Un goleador que ayer chocó contra un muro. Un goleador que también es el mejor asistente del mundo. Sólo de esa forma es posible el pase que desde el centro del campo, intuyo el desmarque profundo de Cesc, para que el de Arenys pusiera la primera piedra para la disputa de la cuarta final de esta temporada.

Exhibición de Thiago, con una gran presencia en el centro del campo. De Xavi, que a mitad de temporada, y con una merma física considerable ha igualado ya el mejor de sus registros goleadores de una carrera casi mítica. Exhibición de Puyol, en el lateral, en el extremo, en la anticipación, en el corte. Exhibición de Piqué, jerárquico, elegante, diría que hasta sobrado.

Y exhibición de Guardiola, que sabiendo la peligrosidad de la banda izquierda de su oponente, decidió sacrificar una pieza de largo recorrido ofensivo, como Dani Alves, y colocar allí a su mejor defensa, desconectando así la principal baza ofensiva de su rival que tanto daño había hecho en partidos precedentes. Supo aprender de errores precedentes, y aunque los nombres de la alineación sugerían lo contrarío, huyo de la famosa defensa de tres, y dejo a Mascherano como segundo central, de forma, que éste, haciendo gala de la velocidad que le caracteriza llegará a tiempo a cubrir los espacios dejados por las aventuras de Piqué en el área contraria.

Ahora, sólo queda aparcar esta competición hasta Mayo, y esperar que tal como vaticino ayer Pep, se cumpla su profecía. Aquella que dijo a sus jugadores al mediodía, y que pronosticaba un nuevo triplete si se era capaz de superar esta eliminatoria. El primer paso está dado, y el siguiente sueño ya está generado.

Y es que sin un sueño, sin un anhelo, todo pierde sentido. Los sueños hay que alimentarlos un día tras otro. Para que nunca se acaben. Porqué el día que veamos que no queda ya nada por conseguir, será el momento en el que el tan temido “fin de ciclo” haga su aparición. Pero hasta entonces, y esperando que ese momento nunca aparezca, pienso que esta va a ser la mejor temporada nunca vivida por este equipo. Y si, puede que sea un sueño, pero en lo futbolístico, es el más bonito de los sueños que puedo alimentar. Y a la vez, son las peor de las pesadillas para nuestros rivales.

Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos:


domingo, 2 de octubre de 2011

Bien está lo que bien acaba.

Se presentaba hoy el Barça en el Molinón a disputar uno de esos típicos partidos, en los que los grandes dicen que ganan la Liga. Y es que en una Liga, que a pesar de los inicios sorprendentes de Betis, Levante y Málaga, será igual de bipolar que las de los últimos tres años, cualquier tropiezo en los llamados campos “asequibles”, supone un fuerte lastre. Y si no, que se lo pregunten al Real Madrid y Mourinho, que después de sendos tropiezos en el Ciudad de Valencia y el Sardinero, han tenido que soportar su mayor crisis institucional, en el escaso año y medio que el portugués lleva las riendas del club.

Guardiola, como nos tiene acostumbrados esta temporada ha vuelto a sorprender. Y es que parece que el técnico azulgrana disfruta componiendo a su once inicial, y como si de jugar al poker se tratará, esconde sus cartas, y presenta alineaciones, a cual más sorprendente. Deberían las casas de apuestas abrir un apartado, según el cual se pudiera apostar por el once inicial que los blaugrana van a presentar en el campo. Y es que, si hace un par de meses alguien nos dice, que el centro del campo azulgrana iba a estar compuesto por Adriano, Xavi, Busquets y Thiago, hubiéramos arrugado como vulgarmente se dice, el ceño,  y habríamos tachado al vidente de iluso.

Y es que nuevamente la disposición defensiva de los catalanes estaba compuesta únicamente por tres integrantes, pese a que los nombres propuestos hacían presagiar un cuarteto compuesto por Alves y Adriano en los laterales, y Abidal y Mascherano en el centro. Pero, nada más ponerse el balón a rodar, se pudo ver claramente que Adriano ocupaba una posición justamente por delante de su compatriota, y que únicamente el “jefecito” ocupaba el eje de la defensa.

Es está decisión de Guardiola sorprendente, y es que, después de ver el partido del pasado martes en Bielorrusia, en el que Puyol reapareció en ese puesto, la apuesta más clara era hacerla en favor de Piqué, en esa rotación que parece que Pep está instaurando en casi todas las posiciones del equipo. Pero no fue así, y nuevamente el argentino desplazó al hasta el año pasado baluarte en esa zona defensiva. Están siendo muy pocos los minutos que dispone Piqué en este principio de año, que entre lesiones, y visitas al banquillo, está siendo uno de los jugadores menos utilizados por el de Santpedor, en una decisión que a mi, me hace reflexionar, y que en mi opinión busca una mayor implicación en el joven defensa, algo despistado y disperso en este principio de temporada. Creo que la apuesta de Pep, es hacerle ver, que cualquier puesto en el once azulgrana es muy caro de conservar, y que sólo con la máxima implicación y dedicación se puede optar a él.

Y ya con el balón el juego, el Barça, parecía que en los primeros veinte minutos proponía un partido típico. El balón circulaba con fluidez, y las ocasiones y llegadas al área asturiana se sucedían con bastante asiduidad. Y así, al albor del minuto quince de encuentro, la apuesta hoy de Pep, Adriano, inauguraba el marcador, después de un rechace del poste a chute de Xavi, que mereció el gol, por su plasticidad.

Ese gol, pareció desconcertar todavía más al once gijones, que corría y no paraba detrás de un balón que les costaba encontrar, y que, cuando lo hacían, perdían ante la fuerte presión de todo el equipo azulgrana. Sólo cabe decir, que la primera aproximación al área de Valdés, llegó en los minutos de descuento de esta primera parte, en las que Villa y Messi dispusieron de ocasiones para aumentar la ventaja y sentenciar el partido.

No estaba hoy muy lúcido Messi, abusando de la conducción y el regate ante los numerosos defensas locales que le salían al paso. Y es que la estrategia de Preciado era clara. Fuerte presión defensiva, con casi nueve hombres en situación retrasada, y un sinfín de ayudas, en cuanto el diez argentino recogía el balón y encaraba hacia meta. Hasta cuatro o cinco integrantes de esa línea defensiva se escalonaban esperando las acometidas del genio de Rosario. Creo que si el argentino hubiera alternado pase y regate las dudas habrían aparecido en la defensa local, y hubiera hecho que ésta estuviera más pendiente de otros jugadores, posibles receptores de sus asistencias. Eso sí, nuevamente en este primer tiempo, se le realizó un claro penalty no pitado por el árbitro. Parece que un penalty a Messi ha de ser el doble que al resto de jugadores, y que no se valoran los contactos que recibe en el área de castigo de la misma forma que fuera de ella. Es un nuevo apunte a guardar en la memoria, que deberá repescarse, al igual que los de Mestalla, cuando se hable de ayudas arbitrables a favor de los azulgrana.

Y con ese exiguo resultado se llegó al descanso, con la impresión de que el Sporting iba a pagar el alto castigo físico que había recibido por parte de los visitantes. Pero no fue así, y el segundo tiempo nos deparó cuarenta y cinco minutos totalmente carentes de ritmo y espesos. No conseguía el Barcelona, hacerse con el balón. Las líneas no estaban todo lo juntas que necesita el juego de presión de los catalanes, y así, era muy difícil la recuperación del esférico en zonas de ataque, con lo que, las aproximaciones al área local escasearon.

Hacía tiempo, desde el partido de ida de la Supercopa en el Bernabeu, que el Barcelona no ofrecía una imagen tan desdibujada como en la segunda parte del partido de hoy. Bien es cierto, que no se ha sufrido en defensa, y que el único temor a un posible gol de los blanquirojos, venía por una jugada de estrategia y a balón parado. Ha pasado Valdés una plácida noche, y en muy pocas ocasiones ha tenido que intervenir.

Ha sido una segunda parte totalmente carente de ritmo, en la que los azulgrana parecían pagar algo el desgaste de este exigente principio de temporada. La frescura, tanto en el pase como en el regate han desaparecido, y sólo las tablas de unos jugadores que se saben superiores hacían prever que la victoria no se podía escapar.

Hemos visto en este segundo tiempo, y después de la lesión de Abidal, la cuarta ya esta temporada en la plantilla azulgrana , como con el cambio de un sólo hombre, el sistema ofensivo que en ese momento dibujaba al Barça, pasaba a otro más conservador. Un 4-4-2 ha sido la apuesta de los técnicos azulgrana para este segundo tiempo. Intuyó, que, éstos, viendo las dificultades que podía presentar el partido, y ante el peligro de una contra de los rápidos delanteros locales, han abogado por conservar la ventaja mínima, y dejar las típicas exhibiciones goleadoras de este equipo para una ocasión más propicia.

Y así, con un Gijón dejándose el alma en cada jugada, y llevando el partido a un terreno en el que a veces la efusividad de las entradas rallaba ya en la dureza, y con un Barça mirando el reloj, e intentando que los minutos pasarán con el balón en su poder, se ha llegado al final de uno de aquellos partidos, que una vez finalizada la competición y valorada en su conjunto se valora como muy positivo. Y es que la mayor máxima de un equipo grande, es conseguir hacerse con un marcador a favor, incluso en aquellas ocasiones en los que el juego no ha dado para mucho.

Ahora vuelven las selecciones, y vuelve un período sin competición en las que las noticias escasean. Mejor hacerlo instalados en la cima. Esperemos que el tan cacareado virus FIFA, no nos saqué de ella.

Si te ha interesado este artículo, tal vez quieras leer:
Si deseas dejar un comentario estáre encantado de compartir vuestras opiniones. Gracias de antemano por la visita.

 

domingo, 17 de julio de 2011

El juego empieza desde atrás. Piqué y Valdés.

En un juego cuyo máximo objetivo es el gol, es normal que la mayoría de las miradas se dirijan hacia aquellos jugadores que destaquen en esta “suerte” del juego. Y es que, como es lógico, la consecución de un gol significa la culminación máxima de una jugada, y en la valoración máxima de un equipo, ya que en la diferencia entre que “entre o o la pelotita” está la línea que separa el éxito o el fracaso en una competición.

Por tanto, la historia esta llena de conjuntos recordados fundamentalmente por su goleador, convirtiéndose este en el santo y seña de un equipo. Hugo Sánchez o Santillana eran la máxima expresión de este concepto en anteriores épocas madridistas, y Stoichov y Romario podrían ser sus homónimos en el bando blaugrana. Para ellos se crean trofeos individuales que dan prestigio a su figura, y así, por ejemplo la “bota de Oro” cada año, desde su revisión en cuanto a la contabilización del número de goles encajados, según el nivel de la Liga en que se consiguen, se ha revalorizado, y tiene gran peso en el concierto europeo futbolístico.

Pero a veces se olvida, que otros muchos jugadores han de realizar otro tipo de funciones para que el balón llegué en condiciones de ser rematado. No hace falta explicar aquí lo que le ha sucedido a Messi en esta Copa América, de la cual se ha despedido sin marcar un sólo gol, cuando en su equipo el FC Barcelona, esta temporada, la despidió con 53 goles en 55 partidos.

Messi no ha encontrado en su selección, socios en el campo, que le hagan llegar el balón a esa zona del campo donde él es letal. No ha encontrado un sistema en el que se encuentra cómodo, y ha tenido que recurrir en muchas ocasiones a reconvertirse en centrocampista para ser él el generador de juego. En el Barça, las figuras de Xavi, Iniesta y Busquets, tienen ese papel, que permite que el balón deambule con criterio por la zona de creación del equipo.

Pero en el Barça, ese concepto de creación, va mucho más allá, y se retrasa incluso a su zona defensiva, siendo muchas veces su portero, Victor Valdés, el primero en iniciar el ataque azulgrana. Sólo hay que ver el primer gol del Barça en las semifinales de esta última Champions, en el partido de vuelta despistado en el Camp Nou. El primer pase de la jugada, y el definitivo, ya que desarboló por completo el centro del campo madridista fue el que hizo Valdés a Alves, dejando el balón en un espacio del campo con total superioridad por parte de los atancantes azulgrana. La reacción de Guardiola tras el gol, indica claramente de quien fue el mérito de la jugada, aunque fuese finalmente Pedro el finalizador.

Y es que en la salida del balón desde su zona defensiva, tiene el Barça una de sus principales virtudes. Los equipos se debaten cuando se enfrentan a los azulgrana. O bien, presionar arriba, para intentar arrebatarles el balón en su zona de creación,  imposibilitando que los centrocampistas azulgranas se encuentres cómodos, o bien, esperándoles atrás, cerrados en el área, a instancias de robar un balón que les permita salir al contraataque. En mi opinión, la segunda de estas opciones es la más cómoda para los azulgrana, ya que así pueden distribuir al equipo en los últimos cuarenta o cincuenta metros del campo, y con la calidad individual que poseen, en cuanto a regate, toque de balón y movilidad, siempre consiguen embotellar al equipo contrario. Además, el fuerte pressing que realizan, con el equipo muy junto en esa zona, les permite recuperar el balón, en muchas ocasiones, en la propia zona de ataque.

Por el contrario, con la primera de las tácticas, la de la presión arriba, el Barça sufriría más sinó dispusiera de un hombres como Piqué o Valdés, que hacen de la salida del balón controlado su mejor virtud ofensiva, además, claro, de las propias defensivas. Ante la presión, muchas son las ocasiones que los defensas azulgranas ceden el balón a su portero, y éste, en lugar del típico balonazo al aire, es capaz de buscar con criterio a cualquier compañero cercano, convirtiéndose en un integrante más del enorme rondo en el que en ocasiones el equipo convierte un partido. Poco a poco Valdés ha ido ganando confianza en esta parte de su juego. Sólo un portero con su personalidad lo hubiera conseguido, después de algunos fallos sonados en otras temporadas. El, ahora su compañero Villa, ha salido beneficiado en varías ocasiones cuando defendía los colores del Valencia aprovechando algún fallo del de l'Hospitalet en el pase o despeje.

Y que se puede decir de Piqué, un defensa con una gran envergadura, que en un principio parecía lento y con problemas en la marca a jugadores más rápidos que él. Qué raro es verle desprenderse del balón sin criterio. Su primera opción siempre es el control, y la búsqueda de Xavi o Busquest como primera opción de pase. Además este año ha incorporado a su juego la carrera con el balón controlado, llegando en muchas ocasiones a traspasar el centro del campo, y superando así toda la zona de presión del equipo atacante.

Y ante este juego de defensa / ataque, el equipo contrario se ve desarbolado, y superado una y otra vez, ya que por un lado, sus delanteros se desgastan con continuas carreras buscando un balón perdido, y por otro, una vez el balón sale de esa zona, llega a la zona de creación azulgrana en superioridad numérica. Y es entonces cuando el Barça ya es letal, ya que acostumbrado a jugar contra hasta nueve hombres en esa zona, imaginaos que sucede cuando se llega allí con el equipo contrario con la mitad de sus efectivos y superioridad blaugrana.

Por eso, Valdés, que vive continuamente comparado a Casillas, creo que es el portero perfecto para el juego azulgrana. No se podría entender el juego del equipo sin un portero con estas características. Y Piqué, junto a Puyol, forman el eje perfecto de una defensa, que con los dos une contundencia y elegancia al juego defensivo, configurando la pareja de centrales más fuerte del panorama futbolístico mundial. Alguién me puede nombrar alguna que aune estos dos conceptos y los supere?

Si te ha gustado este artículo podría también gustarte:



Etiquetas

Adán (1) afición (4) Alba (1) Alexis (3) Aléxis (13) Alves (2) Amardor (1) Aquiles (1) Argentina (1) Arsenal (1) Atlético (4) ayer (2) Balón de Oro (7) Barça (200) Barcelona (53) barro (1) Bartra (2) Benfica (1) Betis (4) Bilbao (1) blog (1) Bojan (2) Busquets (6) Búsquets (2) cambio (2) camiseta (1) campeón (4) cantera (8) Carazo (1) Casilas (4) Casillas (2) catalán (1) Catalunya (2) caverna (3) Celta (1) Celtic (1) Cesc (9) Champions (42) Chelsea (4) Chile (1) ciclo (1) cinco (1) City (2) clásico (6) clásicos (7) contrato (1) Copa (2) Copa América (1) Copa Catalunya (1) Copa del Rey (14) Cornellà (1) corrupción (1) CR7 (8) crisis (2) Cruyff (11) Cuenca (1) Damm (1) debate (1) defensa (1) Del Bosque (2) delantero (1) dependencia (1) Depor (1) Deulofeu (3) Di Stefano (1) dinero (2) discurso (1) discusión (1) Drogba (1) época (1) Espanyol (1) España (1) Eto'o (1) Eurocopa (5) euros (2) Falcao (2) femenino (1) fichajes (6) fin de ciclo (1) final (2) Florentino Pérez (4) fútbol (47) Gamper (1) gestión (1) Getafe (4) Gijón (1) gol (1) Granada (3) Guardiola (59) historia (3) Hospitalet (1) Ibrahimovic (1) imputar (1) indulto (1) Iniesta (14) innovar (1) Intercontinental (2) Javi Martinez (1) justicia (1) Koeman (1) Laporta (1) Levante (2) Leverkusen (2) LFP (1) Liga (85) Liga Europea (2) Madrid (9) Málaga (2) Mallorca (2) Manchester (1) Maradona (1) Marta (1) Martinenc (2) Masia (5) Mess (2) Messi (63) Mi (1) Milan (2) Milán (5) Mourinho (50) Mundialito (2) Neymar (3) niños (2) nueve (1) octavos (1) ojo (2) Olivella (1) Oporto (1) orgullo (1) Osasuna (5) Parrales (1) Pedro (4) Pelé (1) Pep (1) Pepe (4) perdón (1) pereza (1) periodismo (2) pichichi (1) Pinto (1) Piqué (8) polémica (7) polideportivo (1) Por qué? (1) porra (1) portero (1) posesión (1) prensa (2) pretemporada (8) primas terceros (1) Pujol (1) Puyol (5) Racing (2) Rayo (1) Real Madrid (69) Real Sociedad (6) renovación (4) retirada (1) Rikjaard (1) Rivaldo (1) Romario (1) Ronaldo (15) Roncero (1) Rosell (2) Roura (1) sación (2) sentimiento. som i serem (1) Sergio Ramos (2) Sevilla (2) Simeone (1) Song (2) Spartak (2) Supercopa (9) táctica (2) Tata (1) Telecinco (1) televisión (2) Tello (1) temporada (2) tertulias (3) tertulías (1) Thiago (4) tiki-taka (1) Tito (18) Torres (1) UEFA (1) Valdano (1) Valdés (8) Valencia (5) Valladolid (1) valores (1) Van Gaal (3) Varane (1) verano (2) veteranos (1) victoria (1) Vilanova (7) Villa (9) Villarato (2) Villarreal (1) visión (1) Wegner (1) Wembley (2) Xavi (17) Xavi Alonso (1) Zaragoza (2)

Bienvenidos a mi pasión por el fútbol

Te gusta el fútbol? En este espacio verás mi opinión sobre la actualidad de este deporte. Una de mis pasiones!!!

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites