Recuerdo que al inicio de la actual campaña, y cuando los primeros pasos de la pretemporada nos mostraban al equipo en la gira estadounidense, una de las principales discusiones, aparte de la disputa entre la dupla Thiago y Cesc, era ver cual sería el topónimo triunfador de la delantera azulgrana de la actual temporada.
Somos muy dados desde hace algún tiempo a bautizar a la tripleta atacante azulgrana, buscando caracteres que conjugando las iniciales de sus componentes, nos ofrezcan un valor absoluto que identifique a la punta de ataque del equipo. Y así desde que Rivaldo, Kluivert y Saviola, formaron el primer “tridente” de esta era moderna, muchas han sido las tres puntas de lanza en el equipo. De todas ellas, puede que REM (Ronaldinho, Eto’o y Messi) y MVP (Messi, Villa y Pedro) hayan sido los máximos exponentes.
Este año con la incorporación de Aléxis Sánchez el debate estaba servido, y utilizando las siglas de uno de los programas de más éxito de la televisión pública en Catalunya, parecía que una nueva combinación substituiría a la que la pasada temporada, se encargó de firmar la tripleta de goles que aupó al equipo a su cuarta Champions. APM era el próximo nombre que parecía destinado a triunfar, y que contaba con la substitución de Villa por el emergente fichaje chileno, quedando el tridente azulgrana configurado por Aléxis, Pedro y Messi.
Con sólo trece jornadas por disputar, y con los dos tercios de la temporada ya dilucidados, el debate ha perdido vigencia, ya que ninguna de las propuestas que a priori se barajaban se ha consolidado. Baste decir que en el último partido jugado en el Camp Nou algún medio barcelonés bautizaba al nuevo tridente de ataque azulgrana como CIA (Cesc, Iniesta y Aléxis).
Como viene siendo habitual esta temporada, obviamente, el aventurado periodista pinchó en hueso, y nada tuvo que ver la inicial apuesta de Guardiola con las premisas de los reporteros. Una delantera formada por Cuenca, Cesc y Pedro no ponía nada fácil la combinación de sus iniciales para configurar un logotipo que la defina.
Malabarismos lingüísticos al margen, si que es cierto que la consolidación de una delantera atacante, es una de las bazas principales de un equipo que desea aspirar a todas las competiciones que disputa. El conocimiento que cada jugador tiene de sus compañeros, sus características diferenciales, y sus puntos de conexión hacen que las duplas o tridentes de vanguardia de los equipos, sean los más recordados en aquellos equipos que se han tornado en leyenda. Bebeto y Romario en el Brasil del 94. Andy Cole y Dwigth Yorke en el United de mediados de los 90, o Súker y Mijatovic en el Madrid de la era Sanz podrían ser ejemplos de duplas que marcaron época y diferencias.
Esta temporada sólo el argentino Messi resiste en el campo. Sólo el genio de Rosario encadena partido tras partido con altas prestaciones. El resto de compañeros de viaje varía de semana en semana, y con rendimiento dispar se ofrecen como los otros dos puntos de apoyo de un tridente, que antaño era sólido, y que ahora cojea en más de una ocasión.
Villa, no está teniendo su mejor temporada como futbolista. A parte de la lesión producida en el pasado Mundialito, su aportación goleadora hasta entonces bajó muchos enteros en cuanto a efectividad. La llegada de Aléxis pareció afectar al delantero en su autoestima, y en muchos de los partidos era la primera opción de Pep a la hora de realizar cambios en el equipo.
Pedro, que hasta este año ha despuntado como un extremo con capacidad de sacrificio, desborde y gol, ha encadenado un sinfín de lesiones que le han hecho perder protagonismo y confianza. Lejos queda el recuerdo de aquel extremo escurridizo que necesitaba de muy poco para encarar la portería contraria. Ahora, la confusión por intentar ganar tiempo al tiempo nos muestra a un jugador alocado y poco preciso incapaz de finalizar la mayoría de acciones que inicia.
Aléxis tampoco está teniendo una temporada muy fluida. Empezó dubitativo y con evidentes carencias de adaptación que superaba con un indomable afán de sacrificio. Dudoso en el juego combinativo y falto de confianza en el uno contra uno, encontró su espacio como abrelatas del equipo. A él se le encomendó la misión de estirar el juego, y el chileno en ese aspecto lució más que nadie. Ahí, y en sus partidos ante los blancos, donde ha realizado sus más valiosas aportaciones. Pero no logra continuidad. Las lesiones se están cebando en él y no hay forma que encuentre un lugar fijo en la punta de ataque. Pocos han sido los períodos con una contribución constante.
Con este panorama, lejos de consolidarse cualquier apuesta veraniega, cada vez toma más cuerpo un equipo con los emergentes Cuenca y Tello en el campo, que junto a Messi podrían firmar una tripleta que conjuga en todos ellos todos los ingredientes de un explosivo coctel. Gol y asistencia en Messi, desborde y descaro en Tello, y pausa y destreza en Cuenca podría ser un próximo paso en los siguientes partidos a la espera de la resurrección de los propietarios de las bandas azulgranas. Lástima no haya una combinación original para definir a este prometedor tridente. ¿Comisión del Mercado de Telecomunicaciones no queda del todo bien, verdad?
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