La maldición del nueve

Desde que Guardiola está en el banquillo cada uno de los portadores de este mítico número han abandonado el equipo. Será capaz Aléxis de romper con esta maldición?

Cesc Fábregas. Punto Final?

Después de tres años con noticias repetitivas sobre su contratación, parece que al final este año se dan las condiciones para su vuelta

La profecía de Van Gaal

Hace un tiempo, Van Gaal, hizo una profecía, queréis saber cual es?

Mourinho, una táctica diferente

Mourinho se caracteriza por explotar al máximo el entorno que rodea la disputa de un partdo.

Cruyff, dos inicios. Una historia.

La llegada de Cruyff al Barcelona supuso una revolución, tanto en su etapa como jugador, como en la de entrenador.

Mostrando entradas con la etiqueta Leverkusen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leverkusen. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de marzo de 2012

Una camiseta firmada.

Ayer había sorpresa en casa. Y es que para celebrar el cumpleaños de mi hija un regalo la esperaba. Una camiseta blaugrana, firmada por Leo Messi y dedicada. “Con afecto para Marta” rezaba la inscripción. Y justo antes del partido, minutos antes de enfilar los jugadores el túnel de vestuarios, el paquete que la envolvía se empezó a romper entre sus manos. Gritos, brincos en el sofá y una alegría desbordada recibieron el regalo. No pude dejar de sonreír pensando en los dos jugadores del Bayern Leverkusen que en el partido de ida pugnaron por hacerse con un presente parecido, y que ahora iban a tener la oportunidad de tener nuevamente cara a cara al poseedor de tan preciado bien. Cambiaría gustosa mi hija su camiseta por poder tener la oportunidad de estar tan cerca de él.

Tras cinco minutos de jolgorio y una vez recuperado el aliento, con la camiseta enfundada encima del pijama, y con la imagen habitual en el comedor ante un partido con el argentino de protagonista, nos dispusimos a presenciar el partido, esperando, al menos yo, un trámite más. El cómodo resultado del partido de ida presagiaba un encuentro de poco desgaste y destinado a guardar fuerzas para enfrentarse al último tercio de la temporada con las máximas ilusiones. Así debieron pensar los veintitrés mil espectadores que no ocuparon su butaca en el Camp Nou, y que se perdieron la mayor exhibición dada por el diez azulgrana hasta la fecha. Puede que hoy muchos estén arrepentidos.

Y como si una conexión invisible hubiera cruzado el cumpleaños de Marta y la actuación de Messi, éste le regalo, nos regalo, un partido que ha entrado por derecho propio en la historia de la Champions. Nunca hasta la fecha un jugador había logrado tal cantidad de goles, cinco, en un partido en esta competición. Sólo existían tres precedentes en la historia azulgrana de una actuación similar. Tres precedentes con la firma del mítico Kubala, el austríaco Krankl, y el incomprendido Manolo Clares. Tres precedentes a los que ayer se unió Leo, que seguro que tiene marcado en algún lugar de su memoria un día en el que superar el hito logrado ayer.

Ya sé que las valoraciones de jugadores son subjetivas. Ya sé que la comparación de jugadores de diferentes épocas pierde el sentido. Ya sé que el fútbol es un juego de equipo, en el que el rendimiento individual va asociado al colectivo. Ya lo sé. Pero también sé, que desde mi percepción, nunca he visto un jugador de tamaña dimensión. No he visto jugar a Di Stefano, del cual sólo me han llegado imágenes puntuales de vídeos del NoDo. No he visto jugar a Pelé, de cuyas actuaciones prodigiosas sólo he visto el resumen de las mejores jugadas. Pero si he visto jugar a Cruyff, sí he visto jugar a Maradona, sí he visto jugar a Ronaldo, a Rummenigge, a Romario, a Ronaldinho, a Zidane, a Rossi, a Platini, a….. A un sinfín de jugadores que no se acercan al rendimiento que este pequeño jugón, (recuperando el vocablo más famoso de Andrés Montes) ofrece partido traspartido.

Soy incapaz de describir aquí las sensaciones que me produce este jugador. De hecho, mientras pensaba en como titular este artículo, mientras cavilaba su formato y contenido, sólo una palabra tenía en mente. Messi. Y tal como relata Joaquim Maria Puyal sus goles en sus retransmisiones, había pensado en comenzar este escrito con una sola frase: Messi, Messi, Messi, Messi, Messi…

Se me puede explicar que Cruyff cambió la historia del Barça, se me puede argumentar que el rendimiento de Maradona fue estratosférico en Napoles y su selección, y que él sólo consiguió llevar a esos equipos a lo más grande. Se me puede intentar hacer ver que Pelé comandó a una generación de futbolistas que llevaron al fútbol a su máxima expresión en los años 70. Se me puede razonar que Di Stefano cambió la concepción del juego convirtiéndose en el primer jugador total. Acepto todos los razonamientos, todos los comentarios y opiniones. Pero nadie me podrá convencer de que lo que estos tres últimos años he visto en este jugador haya sido superado por alguno de esos astros.

Dutt, técnico del Bayern, en la rueda de prensa posterior al partido, argumentaba que no encontraba palabras para definir al Barça de ayer. No encontraba antídoto para ese juego, y calificó de suicidio deportivo el intentar enfrentarse de tú a tú a los catalanes. Dutt, catalogó a los azulgranas como a los mejores del mundo si se presentan en el campo sin el diez en la formación. Con él, dijo, la galaxia no tiene límites.

Por ello, cada vez estoy más convencido que estamos presenciando los pasos, no ya de uno de los cinco grandes, Son los pasos del más grande, del mejor de siempre. Sólo nos queda sentarnos y disfrutar. Disfrutar en el campo, en el sofá, en el bar. Disfrutar de un fenómeno que tal vez no volvamos a ver. Disfrutar de una camiseta con el diez a la espalda, que ahora, además, descansa firmada y dedicada en el cajón de mi hija. Estoy pensando en la posibilidad de enmarcarla y buscarle un hueco en la pared. Un trocito del más grande ocupará un espacio de la habitación de Marta.



Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos:


miércoles, 15 de febrero de 2012

Cine de barrio.

Observando ayer los dos tiempos tan diferentes que nos ofreció la vuelta del equipo a la Champions, y las diferentes sensaciones que cada una de las partes me dejó, no pude más que acordarme de aquellas sesiones cinematográficas, que en los cines de mi barrio nos permitían disfrutar de dos películas por el precio de una. Eran películas emblemáticas de las décadas de los 70 y 80, auténticos taquillazos como La cosa, Terminator, Indiana Jones y el templo maldito, La Guerra de las Galaxias o Tiburón. Eran sesiones en las que nos podíamos quedar extasiados con la totalidad del programa, o en las que la disparidad de las películas podía hacernos caer en el tedio la mitad del tiempo que allí transcurríamos.

Ayer, en el BayArena, ante el Bayern Leverkusen la sesión doble nos tenía preparado un programa dispar. La colmena y Allien componían el cartel de la entrada.

La primera, una película costumbrista, llena de fotogramas, y diálogos de calidad. Una película sólo apta para cinéfilos y en el que la lentitud de las acciones podía llegar a resultar tediosa. Una película que trasladada al césped nos mostró un fútbol sin espacios, anodino, y sin acciones que resaltar. Fútbol control, sin riesgos. Parecían los dos equipos cómodos en los papeles que les tocaba representar. Los locales, regalaban el balón sin contemplaciones, y dejaban a los artistas azulgranas la responsabilidad de la propuesta de juego. Y éstos conscientes de sus últimas actuaciones foráneas,  y de su actual fragilidad lejos del Camp Nou, decidieron que los riesgos fueran mínimos, y aseguraron la posesión del balón hasta límites insospechados en estas fases de la competición. El tanto por ciento de posesión era escandaloso, y el juego desarrollado, mostraba únicamente  pequeños detalles de calidad en forma de triangulaciones.

Esa era la propuesta, pero cuando el film parecía llegar a su fin, el director, decidió dejar un buen sabor de boca al espectador, y con una rápida acción, la delantera azulgrana ofreció una jugada impropia de este equipo. Un preciso contragolpe, en el que con apenas tres toques de balón, Alexis Sánchez, previa asistencia, una más, de Leo Messi, consiguió batir la portería alemana, dando la sensación que con ese gol el partido quedaba finiquitado, ante la nula presencia que los teutones había tenido en el campo. Sin tiempo para más, la sala encendió sus luces, a la espera de que la segunda parte de la sesión nos deparará nuevas sensaciones. Sensaciones que esperábamos encontrar con la propuesta de acción que la segunda película programada ofrecía. Película en la que un alienígena tiene como objetivo masacrar a todos los componentes de una nave espacial.

Y con esa intención salieron los alemanes al campo. Sabiendo que la inferioridad física de su rival era patente, plantearon una nueva estrategia basada en la presión arriba y en el intento de que el balón se disputará en el cuerpo a cuerpo. Eran conscientes que su fuerza en este tipo de confrontación era superior a la de su oponente. Y así, a poco de reanudarse el encuentro con varias jugadas embarulladas lograron dinamitar la defensa culé, y establecer el empate en el marcador. Fueron minutos de zozobra en los que los azulgrana parecían sufrir a cada envite de los locales, que amenazadores daban la sensación de poder acabar con la tripulación azulgrana. Pero no contaban éstos, que en un fútbol con espacios, los pequeños jugadores catalanes se muestran intratables.

Fue un primer cuarto de hora de intercambio de golpes, con dos goles en el haber de cada equipo y con acciones de renombre. El comandante de la nave, Leo Messi, era el encargado de galvanizar todo el juego de ataque, y cada vez que éste agarraba el balón se intuía una acción de peligro. Ahora un sprint, ahora una asistencia a la derecha, ahora un pase por encima de la defensa, acompañaron a una acción sublime mediado este segundo tiempo, en la que escorado en banda, dejo con un palmo de narices a sus perseguidores, y tras caño y vaselina, dejó un regalo para el aficionado que no acabo en gol, por la maldición que le persigue en forma de remates al palo esta temporada. Once son ya con el de ayer, las veces en las que los disparos del argentino han tropezado con los límites de la portería.

Y en este reparto de golpes y bofetadas, como en todas las buenas películas de acción, el “bueno”, siempre sale triunfador. Y así llegó el golpe definitivo, que en forma de tercer gol, tumbó a la presa que acosaba al equipo, quedando esta fulminada por la última ofensiva de su comandante, que exhausto, supo zafarse de las garras que lo apresaban y tuvo arrestos para llegar hasta el fondo de las entrañas de su enemigo, y clavar allí la estocada definitiva que derrumbaba toda resistencia que éste pudiera ya ofrecer.

Pitido final, y fin de la sesión. Sesión que en su conjunto ha resultado satisfactoria y con ganas de una segunda entrega. Entrega que no tardaremos en disfrutar, y en las que si las cosas siguen su curso normal, veremos al equipo instaurado en cuartos de final, y en el camino de optar nuevamente al mejor de los premios: El Oscar a la mejor película… Perdón, la Champions.. Y es que con el recuerdo y el símil cinematográfico me he despistado.


Compartir




Si te ha interesado este artículo, quizas quieras leer estos:


Etiquetas

Adán (1) afición (4) Alba (1) Alexis (3) Aléxis (13) Alves (2) Amardor (1) Aquiles (1) Argentina (1) Arsenal (1) Atlético (4) ayer (2) Balón de Oro (7) Barça (200) Barcelona (53) barro (1) Bartra (2) Benfica (1) Betis (4) Bilbao (1) blog (1) Bojan (2) Busquets (6) Búsquets (2) cambio (2) camiseta (1) campeón (4) cantera (8) Carazo (1) Casilas (4) Casillas (2) catalán (1) Catalunya (2) caverna (3) Celta (1) Celtic (1) Cesc (9) Champions (42) Chelsea (4) Chile (1) ciclo (1) cinco (1) City (2) clásico (6) clásicos (7) contrato (1) Copa (2) Copa América (1) Copa Catalunya (1) Copa del Rey (14) Cornellà (1) corrupción (1) CR7 (8) crisis (2) Cruyff (11) Cuenca (1) Damm (1) debate (1) defensa (1) Del Bosque (2) delantero (1) dependencia (1) Depor (1) Deulofeu (3) Di Stefano (1) dinero (2) discurso (1) discusión (1) Drogba (1) época (1) Espanyol (1) España (1) Eto'o (1) Eurocopa (5) euros (2) Falcao (2) femenino (1) fichajes (6) fin de ciclo (1) final (2) Florentino Pérez (4) fútbol (47) Gamper (1) gestión (1) Getafe (4) Gijón (1) gol (1) Granada (3) Guardiola (59) historia (3) Hospitalet (1) Ibrahimovic (1) imputar (1) indulto (1) Iniesta (14) innovar (1) Intercontinental (2) Javi Martinez (1) justicia (1) Koeman (1) Laporta (1) Levante (2) Leverkusen (2) LFP (1) Liga (85) Liga Europea (2) Madrid (9) Málaga (2) Mallorca (2) Manchester (1) Maradona (1) Marta (1) Martinenc (2) Masia (5) Mess (2) Messi (63) Mi (1) Milan (2) Milán (5) Mourinho (50) Mundialito (2) Neymar (3) niños (2) nueve (1) octavos (1) ojo (2) Olivella (1) Oporto (1) orgullo (1) Osasuna (5) Parrales (1) Pedro (4) Pelé (1) Pep (1) Pepe (4) perdón (1) pereza (1) periodismo (2) pichichi (1) Pinto (1) Piqué (8) polémica (7) polideportivo (1) Por qué? (1) porra (1) portero (1) posesión (1) prensa (2) pretemporada (8) primas terceros (1) Pujol (1) Puyol (5) Racing (2) Rayo (1) Real Madrid (69) Real Sociedad (6) renovación (4) retirada (1) Rikjaard (1) Rivaldo (1) Romario (1) Ronaldo (15) Roncero (1) Rosell (2) Roura (1) sación (2) sentimiento. som i serem (1) Sergio Ramos (2) Sevilla (2) Simeone (1) Song (2) Spartak (2) Supercopa (9) táctica (2) Tata (1) Telecinco (1) televisión (2) Tello (1) temporada (2) tertulias (3) tertulías (1) Thiago (4) tiki-taka (1) Tito (18) Torres (1) UEFA (1) Valdano (1) Valdés (8) Valencia (5) Valladolid (1) valores (1) Van Gaal (3) Varane (1) verano (2) veteranos (1) victoria (1) Vilanova (7) Villa (9) Villarato (2) Villarreal (1) visión (1) Wegner (1) Wembley (2) Xavi (17) Xavi Alonso (1) Zaragoza (2)

Bienvenidos a mi pasión por el fútbol

Te gusta el fútbol? En este espacio verás mi opinión sobre la actualidad de este deporte. Una de mis pasiones!!!

Compartir

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites